En la hipótesis de que Keiko Fujimori sea proclamada presidente...
Si se concreta el triunfo de Keiko Fujimori de Fuerza Popular sobre Roberto Sánchez de Juntos por el Perú, tal como algunos predicen, una de las explicaciones principales de esta victoria será la heroica labor del movimiento Defensores del Perú, que lidera Luis Dyer que, a nuestro entender, ha desarrollado la mayor movilización política organizativa de las últimas décadas, únicamente comparable con los mejores momentos del Apra en el siglo pasado. Una movilización de independientes y cuadros de Fuerza Popular.
La movilización de 100,000 personeros en todas las mesas electorales simplemente contuvo “la acumulación de errores e ineficiencias de la ONPE” y bloqueó las triquiñuelas y mañas que ha perpetrado la izquierda en los últimos procesos electorales. Y sobre todo, le otorgó mayor confianza al proceso electoral en la medida que un personero de Fuerza Popular en cada una de las más de 92,000 mesas posibilita evitar cualquier suspicacia.
Si hay alguna duda, a estas alturas, existen cerca de 50 detenidos de Juntos por el Perú por marcar cédulas electorales con objeto de fraguar la nulidad de las mismas.
Una de las cosas más significativas del proceso organizativo de Defensores del Perú es que se propuso cubrir todas las llamadas mesas 900k que han creado una generalizada suspicacia en este proceso electoral. ¿A qué nos referimos? En las últimas décadas en el Perú los centros poblados pequeños han desarrollado una tendencia clara a la desaparición porque los habitantes de estas localidades suelen migrar a espacios urbanos con más servicios y economías más complejas. Sin embargo, las mesas 900k que instala la ONPE han crecido de manera inversamente proporcional al flujo migratorio de la sociedad.
Por ejemplo, en las elecciones del 2006 existían 495 mesas 900k para un universo de 110,000 electores. En los comicios de la primera vuelta del 2026 existían más de 4,700 mesas 900k que consideraba a más de un millón de electores. Bajo el argumento de la inclusión electoral las mesas de este tipo han crecido exponencialmente incluso al interior de las propias comunidades campesinas. En estas mesas la izquierda antisistema suele copar todo el llamado voto rural con sufragios a favor del 90% de los padrones sobre cero de sus adversarios, ya sea porque no llegan personeros de otros partidos o porque el presidente de la comunidad ordena un voto corporativo por uno de los candidatos.
Los personeros de Defensores del Perú en las mesas 900k eran llamados “los defensores lobos” y algunos tuvieron que viajar días para llegar a los centros de votaciones. En cualquier caso, una muestra gráfica del esfuerzo organizativo de los Defensores del Perú.
A esta movilización inusual de personeros se debe agregar el papel de los observadores internacionales liderados por el embajador de los Estados Unidos, Bernie Navarro; observadores que tuvieron un protagonismo inusitado en la vigilancia del proceso con el objeto de que la ONPE no vuelva acumular la cantidad de errores e ineficiencias de la primera vuelta.
Ojalá que Keiko Fujimori sea proclamada presidente de la República; sin embargo, la prudencia aconseja la mayor serenidad. No obstante, si ella sale elegida todos debemos reconocer el papel de los Defensores del Perú.
















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