Editorial Política

¡No olviden! ¡Frente único de personeros para enfrentar el antisistema!

Centro derechas no pueden desangrarse y cometer nuevamente un grave error

¡No olviden! ¡Frente único de personeros para enfrentar el antisistema!
  • 04 de febrero del 2026

 

Las reformas electorales que impulsaron el progresismo y las izquierdas se materializaron para tener el tipo de elecciones que hoy enfrentamos: caóticas y fragmentadas. Unas elecciones en las que la mitad de los electores no define su voto porque la lista interminable de candidatos vuelve imposible discernir y procesar los mejores programas y alternativas. 

Algo más. En este tipo de elecciones, con una sobrerregulación superlativa de las normas electorales, los organismos y autoridades electorales incrementan sus facultades y capacidades de intervención. Y esas intervenciones pueden volverse decisivas, tal como sucedió en los comicios anteriores.

Si las cosas son así, los movimientos desde el centro hasta la derecha –es decir, las corrientes que enfrentan a los movimientos antisistemas y las izquierdas– deberían entender que las elecciones nacionales recién terminan con las actas de votos en las mesas y el cómputo nacional de las autoridades electorales del Estado. En ese sentido, la única manera de garantizar la transparencia en el conteo de los sufragios pasa por organizar una poderosa red nacional de personeros que imponga una estricta vigilancia en cada una de las mesas de votación a nivel nacional.

Al respecto vale recordar que, en las elecciones pasadas, el eje bolivariano y los movimientos antisistema ejercieron violencia para evitar la presencia de personeros de los movimientos de la centro derecha en el sur del país, una situación a la que se sumó la indiferencia de algunos movimientos para organizar una gran convergencia de personeros que evite la llegada de Pedro Castillo al poder. En ese contexto se produjeron las denuncias de irregularidades electorales. Algo así de ninguna manera puede volver a suceder.

En contra de la posibilidad de que los movimientos de la centro derecha organicen una convergencia de esfuerzos de personeros, obviamente, juega la propia lógica de la competencia electoral, en la que los candidatos buscan eliminarse unos a otros. Y también la falta de una consciencia sobre la amenaza antisistema y la escasez de financiamiento de los sectores del empresariado formal, a diferencia del financiamiento ilegal que comienza a orientarse, sobre todo, hacia los sectores de la izquierda y el antisistema.

En estas elecciones empieza a surgir una anomalía incuestionable. Los movimientos de la centro derecha, los movimientos que defienden la Constitución y el Estado de derecho carecen de financiamiento y recursos para desarrollar una campaña de algunas semanas. He allí el efecto incontrastable de la brutal judicialización de la política, de los partidos políticos y del financiamiento formal del empresariado. He allí un ejemplo sobre cómo la izquierda construye narrativas y lucha por el poder en cada proceso y acto.

Muy por el contrario, los movimientos antisistema, de las izquierdas ortodoxas y de todas las variantes del populismo reciben ingentes sumas de financiamiento de las economías ilegales, sobre todo de la minería ilegal. Y en medio de la dispersión y la fragmentación, desarrollan campañas nacionales con gran fuerza y posibilidad.

Sin embargo, el deber y la responsabilidad de los movimientos de la centro derecha que pretenden gobernar el país es superar estas circunstancias y organizar una suma de esfuerzos para detener los objetivos de las izquierdas y el antisistema. Hoy todos sabemos que las tendencias y regularidades de las encuestas señalan que dos movimientos de la centro derecha podrían pasar a la segunda vuelta, no obstante que la mitad de los electores todavía no define su voto. Si las cosas se presentaran de esa manera estaríamos ante una extraordinaria noticia para relanzar al Perú siempre y cuando se eviten los errores del pasado.

Y uno de esos errores del pasado se presentó cuando dos centro derechas se desangraron entre sí en las elecciones del 2016, posibilitando la aparición de Martín Vizcarra y la posterior elección de Pedro Castillo.

Uno de los caminos fundamentales para evitar los terribles yerros del pasado e impedir la aparición de una propuesta antisistema es, evidentemente, organizar un gran frente nacional de personeros que defienda el voto popular.

  • 04 de febrero del 2026

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