Una vez más el Estado será la causa de problemas...
Cómo nuestra legislación fomenta extralegalidad en relaciones laborales.
Se sabe que en el Consejo Nacional de Trabajo (CNT) existen dos propuestas para incrementar la Remuneración Mínima Vital (RMV): el gobierno que propone un incremento de 75 soles y la Confederación General de Trabajadores (CGTP) 1,500 soles. Una vez más el terrible error de una discusión en las alturas, absolutamente divorciada de la realidad, y que solo busca beneficiar a una minoría de trabajadores. Cualquier propuesta sobre un incremento de la RMV solo alcanza a una parte del 20% de la fuerza laboral que goza de derechos y beneficios sociales, es decir, a lo que los marxistas llamarían una “aristocracia laboral” en comparación con el 80% de la masa laboral que carece de derechos.
Sin embargo llama poderosamente la atención la tozudez con que se insiste en aumentar las remuneraciones desde las alturas, vía decretos y al margen de la productividad de los mercados. ¿Desde cuándo se viene incrementando de esta manera la RMV? Desde marzo del 2000, se pueden contabilizar hasta 8 aumentos de la RMV, pero la pregunta es, ¿qué beneficios ha generado a los trabajadores? Es evidente que ninguno. Allí está el 80% de informalidad laboral que reconocen los organismos internacionales y también tirios y troyanos.
Una las causas principales de la alta informalidad laboral también es la legislación laboral que establece sobrecostos laborales del 60% sobre el total de las remuneración. Es decir, si en el Perú un trabajador gana 1000 soles, el empleador se ve obligado a pagar alrededor de 600 soles más. Semejantes costos solo pueden ser asumidos por las grandes corporaciones y la planilla estatal, de ninguna manera por las pequeñas empresas de los mercados populares.
Para enfrentar estas murallas en contra de la formalización, se han creado “legislaciones especiales” para promover el empleo formal con mayores facilidades para la contratación y los beneficios sociales. En el agro moderno el experimento ha sido revolucionario con la creación de una masa laboral con plenos derechos y beneficios sociales. La legislación para las Pymes no ha funcionado porque los menores costos de contratación y beneficios no han tenido como contraparte una reforma tributaria integral.
En el Perú se ha comenzado una intensa discusión sobre el porqué la economía se desacelera. La izquierda sostiene que todo se explica por la caída de los precios de los minerales. Una media verdad. Si bien los precios del cobre y el oro han descendido en cerca de 25% y en la última década se incrementaron por encima del 100%. Southern Perú, por ejemplo, persiste en el proyecto Tía María no obstante todas las guerras que le ha declarado el radicalismo anti minero, lo cual nos indica que los precios son un problema, pero no explican que se hayan detenido más de US$ 20,000 millones en inversiones mineras. En otras palabras, nos revelan el enorme peso de las causas internas en la desaceleración.
Y una de esas causas es el alto nivel de informalidad de la economía y de la fuerza laboral. Y como ya lo hemos sostenido líneas arriba, la actual legislación laboral fomenta la extralegalidad en las relaciones laborales. Una legislación que tiene en las discusiones sobre el incremento de la RMV uno de sus actos mágicos más emblemáticos. Y ya sabemos que con magia no se organiza la economía, el universo de todos los intereses por excelencia.
06 - May - 2015
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