Giancarlo Peralta

Una propuesta para la titular del Midis

La construcción de 400,000 viviendas para la población más pobre

Una propuesta para la titular del Midis
Giancarlo Peralta
16 de noviembre del 2022


¿Sabía usted que Dina Boluarte, vicepresidente de la república del Gobierno de “no más pobres en un país rico” aún no ha sacado a nadie de pobre extremo ni de pobre? ¿Sabía usted de los generosos contratos (según denuncias periodísticas) con familiares y personas relacionadas con Boluarte que, al parecer sí han salido de pobres? ¿Sabía usted que el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), regentado por su titular Boluarte, ha gastado más de S/ 13,000 millones sin resultado positivo alguno? Quizás sea por falta de capacidad de ejecución y, quizás también por falta de ideas.

Desde estas líneas queremos decirle a la ministra que con dicho monto pudo haber iniciado un proceso de transformación real en la vida del 5.1% de pobres extremos que existían en el país hasta el 2019, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Dicho porcentaje representa 1.53 millones de personas, y el 68% de este total viven en zonas altoandinas, por encima de los 3,800 metros sobre el nivel del mar. Ellos tienen que soportar anualmente la inclemencia de las bajas temperaturas en la época de heladas.

Ellos son los más vulnerables y totalizan 1.04 millones de peruanos a quienes el Midis no logra atender de una manera adecuada para que superen no solo las inclemencias del clima, sino que salgan de una situación que compromete su presente, su futuro y el de sus descendientes. Si estas cifras las extrapolamos al 2022, el número de pobres extremos en el país debe haber alcanzado o superado los dos millones de personas.

Si en 16 meses la titular del Midis ha gastado S/ 13,000 millones, es de suponer que al completar el segundo año de ejercicio su presupuesto podría estar en el orden de los S/ 20,000 millones. Con esa cifra exorbitante se pueden construir 400,000 viviendas, de esas que cuestan aproximadamente S/ 30,000, que ha edificado el Ministerio de Vivienda (otra cartera del mismo gobierno), que tiene presupuesto para construir 2,000 unidades de esas casas. Es decir, faltarían edificar 398,000 unidades de vivienda básica dignas, con sus respectivos servicios. De esta manera, a cinco miembros por familia, se les hubiese proporcionado abrigo a esos dos millones de compatriotas que viven en condición de pobreza extrema. ¿Cuál es el costo de todas esas viviendas? S/ 12,000 millones de soles, inclusive menos de los S/ 13,000 millones que ya lleva gastados el Midis.

Si a las 400,000 viviendas se les añade un aditamento adicional, de esos que ha ejecutado el proyecto Sumac Wasi para elevar la temperatura al interior de las viviendas, se hubiese necesitado S/ 4,000 millones más, que sumados a los S/ 12,0000 millones, totalizarían S/ 16,000 millones. Pero seamos más creativos y alcancémosle otras ideas con la falaz esperanza de que el equipo que lidera Doña Dina desee ponerlo en práctica.

Pero sigamos con el Midis, que no tiene misericordia ni con los pobres extremos. Si a la vivienda de S/ 30,000, desarrolladas por el mismo gobierno a través de su cartera de Vivienda y Construcción, le añadimos S/ 20,000 –es decir, S/ 50,000 por inmueble– podría contar con una temperatura adecuada dentro de esta edificación, y además de un panel solar para generar energía eléctrica, sobre todo, porque en la sierra la intensidad de la radiación es alta. Con estos aditamentos, la familia en pobreza extrema podrá prender y recargar las tablets que entrega el Ministerio de Educación y que cuentan con el programa educativo precargado por año lectivo.

¿Qué ganaría el pobre extremo? Más allá de condiciones mínimas de calidad de vida, recuperar su dignidad y la posibilidad cierta de que superará la pobreza más agobiante. Como vienen repitiendo los científicos sociales en múltiples foros, una persona sometida a estas condiciones tiene frío, su organismo pierde kilocalorías; por consiguiente, su capacidad productiva es menor y no genera lo suficiente para alimentarse bien ni alimentar adecuadamente a sus menores hijos. Una vivienda abrigadora hará que estas personas produzcan más, y que ese excedente lo comercialicen en la feria local el fin de semana. El ingreso monetario que reciban les servirá para adquirir otros productos de la industria local, principalmente.

Ministra Boluarte, usted va a disponer de S/ 20,000 millones en dos años de ejercicio presupuestal. Está en sus manos cambiar efectivamente las condiciones de los pobres extremos del Perú.

Giancarlo Peralta
16 de noviembre del 2022

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