Maria Pia Salinas
Grandes errores en la historia del Perú
El error independista y la gesta republicana

En la actualidad están emergiendo en el país algunos complejos problemas que han azuzado un deseo ingente de lucha. Y además han despertado la necesidad de entender qué es lo que nos ha traído hasta este punto de la historia, cuál fue el error. Y aunque sea difícil atinar con precisión, intentaré hacer una revisión en retrospectiva, cuestionándome qué fue lo que sucedió verdaderamente desde que este país gestó su camino para convertirse en una república independiente.
Puede que el error se haya producido mucho antes de lo que pensamos. Recordemos el imperio incaico. Aunque su cultura haya sido rica y sea un gran patrimonio histórico, estaba destinada a desaparecer, pues poseía costumbres y rituales amorales. Era definitivamente una cultura excéntrica y barbárica a la vez. Históricamente duró muy poco, menos de un siglo, y se exterminó por embustes y traiciones entre ellos mismos. ¿Acaso desde nuestros inicios históricos hemos tenido un comportamiento social propio de una cultura que está destinada al fracaso? Ciertamente, el virreinato nos ofreció el punto de partida hacia un mundo más culturizado; no obstante, ni con todos sus años de dominio pudieron occidentalizar verdaderamente a todo el Perú. Costoso error.
Bajo el dominio de los españoles y casi trescientos años de estancia virreinal, se transmitió lo más importante: la cultura occidental. Y dentro de ella, las letras, las artes, la lectura y la religión. Toda esta influencia acercó a los peruanos al surgimiento de una nueva etapa en su historia, y un acercamiento al mundo en sí mismo. Aunque pueda resultar cuestionable para muchos, por todos los desaciertos propios de aquella época, no pudimos tener mejor legado que la entrada al mundo de la cultura y la civilización; y por supuesto, la permanencia en él.
El virreinato se erigió con fuerza en toda Latinoamérica. Y antes de la llegada de los separatistas e independentistas, el Perú era considerado el bastión de América del Sur, y ciertamente tenía el mismo estatus que cualquier otra provincia del imperio español. Fue probablemente en esta etapa cuando se trazaron los errores para lo sucesivo de nuestra historia:España estaba en crisis, Napoleón había tomado preso a Fernando VII e impuso a su hermano como rey de España y, cual tragedia griega, todo empezó a desmoronarse. En el contexto de esta crisis, la insurgencia independentista, que ya venía formándose hace tiempo, empezó a manifestarse: la del norte encabezada por Simón Bolívar y la del sur encabezada por José de San Martín.
José de San Martín, promulgó la independencia del Perú, aun con José de la Serna como virrey, mas no se ejecutó la Independencia, como probablemente muchos asumen. Fue años más tarde, en la batalla de Ayacucho (1824), con el comando de José de Sucre, que la independencia verdaderamente se concretó, o se usurpó… punto discutible. Todos estos hechos definitivamente respondieron también a la crisis que se vivía en España, en las guerras revolucionarias y la pelea por imponer el régimen absolutista nuevamente. Estos acontecimientos tuvieron consecuencia directa en la emancipación americana y cambiaron el rumbo de la historia, y quizá para nosotros muy prematuramente.
Posteriormente, tras duros sucesos, el Perú quedó timorato, y el caudillismo surgió como un nuevo fenómeno social. Todo estaba fuera de control, se creó un ambiente de inestabilidad y caos político, no había un frente sólido de dirección, ni la concertación de quienes estaban al mando para elegir sus autoridades, que era absolutamente necesario, en un país tan grande, diverso y geográficamente complejo. Los caudillos tan solo aprovecharon esta crisis para defender sus intereses, levantarse en armas y tomar el país con el fin de enmendar todos sus males.
Tras toda esta revuelta, tuvimos por más de cuarenta años, regímenes caudillistas, pese a que la participación de estos caudillos militares tuvo como única gran importancia los conflictos limítrofes, causaron gran e irreversible daño al país. Hubo saqueos, robos de tierras, caos social y económico; todo fue un gran desastre, inclusive el problema separatista que vivimos hasta el día de hoy con la ciudad de Arequipa surgió de aquellos sucesos. A la desaparición del control virreinal, el caos se apoderó del país, y esta inestabilidad política se extendió por toda América del Sur.
¿Por qué exponer estos acontecimientos como razón de los actuales problemas que nos aquejan? Considero que estos problemas responden a una profunda causa perfectamente explicada en su misma historia; la polarización maligna en la sociedad, el centralismo cultural, el ímpetu capitalino, el olvido de las instituciones populares, la brecha social que relega al interior del país, son fenómenos que tienen su inicio y explicación en la fallida hispanización, en el violento cambio de virreinato a república. Una sociedad aún mortificada por precarios estándares de vida, que debía desarrollarse aún más, la falta de expansión cultural occidental, se resume hoy en un país renegado y frustrado.
La transición de virreinato a república no generó reales ni verdaderos cambios, los indígenas pese adquirir derechos y obtener el estatus de ciudadanos, seguían siendo segregados y vistos como lastres de la sociedad. Es evidente que gran parte de nuestra evolución como nación no ha superado aquellos episodios; una división que aún mantenemos, un país enormemente polarizado. Desde aquel entonces el Perú se sostuvo como pudo. Y aunque escape a una lógica moderna, la única forma sensata de impulsar un cambio en la sociedad es entendiendo su historia, de manera fría y consciente.
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