Iván Arenas
Fuerza Popular: ¿partido dirigente o partido electoral?
Debe volver a representar al mundo emergente y a los sectores populares
No obstante que en sus recientes entrevistas la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, ha tomado posición pefilando a su partido como el principal opositor al gobierno de Boluarte, la aparición de la ex candidata marca el desarrollo de una estrategia política en el mediano y largo plazo, con la mirada en las próximas elecciones presidenciales
Analistas y políticos dirán que, en efecto, Keiko Fujimori y la fuerza naranja han perdido en todas las segundas vueltas de los últimos 20 años. Pero hay un detalle importante: a pesar de las derrotas, el partido naranja ha sido el partido dirigente en las últimas tres décadas. Y como todo partido de esas características, el éxito electoral casi siempre le es esquivo.
Ahora bien, ¿qué entendemos cuando decimos que el fujimorismo en general, y Fuerza Popular en particular, es el partido dirigente en la vida social y política? Cuando decimos que Fuerza Popular es el partido dirigente de las últimas décadas es porque, no obstante haber perdido sendas batallas electorales, ha logrado “dirigir”, posicionar y construir un sentido común político y económico “de la época”. Es decir, el fuerzapopularismo es el partido del régimen económico y político que surge desde 1992 y que se mantiene, a pesar de los objetivos de la izquierda.
De acuerdo a toda la aproximación anterior, a pesar de todas las derrotas Fuerza Popular se mantiene en el escenario político. No obstante que incluso se ha alejado de su base social emergente y popular, y abandonado el carácter anti establishment reformista que el albertismo estableció a principios de los noventa.
Que Keiko Fujimori desarrolle ahora una estrategia política y aparezca en los últimos días en una entrevista en un medio de corte popular (El Trome) de alguna manera nos indicaría que la ex candidata empieza a otear el escenario y a medir las reacciones de tirios y troyanos. Aademás, como dijimos arriba,de perfilarse como opositora a un Gobierno débil pero legal.
Uno de los detalles a tomar en cuenta no solo son las reacciones del arco antifujimorista sino de todo el bloque no fujimorista, en el que algunos incluso han llegado a pedir de manera explícita que la lideresa de la fuerza naranja no postule, debido a que “siempre pierde”. Nos parece una exageración que, sin embargo, debe ser analizada.
Como dijimos líneas arriba también, todo indica que para competir en las próximas elecciones presidenciales y tener una oportunidad de éxito, Keiko y Fuerza Popular deberán volver a representar al mundo emergente y a los sectores populares, que en las elecciones pasadas votaron por un Pedro Castillo anti establishment.
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