Mariella Bianchi
El lobby proaborto versus la defensa de la vida
La polémica en torno a la congresista Milagros Jáuregui de Aguayo
Esta semana hemos sido testigos del feroz ataque mediático contra la congresista Milagros Jáuregui de Aguayo, en el que falsamente se le atribuyó la publicación –que ella nunca efectuó– de unas fotos de un acto privado. Esas fotos no debieron hacerse públicas para no exponer la identidad de menores que han sido víctimas de violencia sexual y que, en lugar de abortar, decidieron dar a luz a niños que no son culpables del orígen de su concepción.
En épocas de campaña electoral, las socialistas pro aborto y pro ideología de género han usado el error de la publicación de las fotos de las niñas violadas para hacer una campaña sucia y una vendetta política contra una congresista que por sus leyes aprobadas, les ha quitado el negocio del enfoque de género como política pública y del lobby pro aborto que sostiene que todas las niñas violadas deben abortar al niño concebido como producto de esa violación, un negocio que esas oenegés caviares financian porque es muy lucrativo contar con órganos de niños abortados y otros materiales usados para la industria cosmética.
No se crean el cuento de que defienden a esas niñas violadas, todo responde a un interés económico para lucrar de esa situación adversa promoviendo el falso derecho que dicen que tienen las niñas violadas para tomar la decisión de abortar. En Perú no está aprobado el aborto en caso de violación sexual, solo el aborto terapéutico si es aprobado por una Junta Médica ante un peligro que ponga en riesgo la vida de la madre.
¿Qué hay detrás de este burdo ataque a la congresista Milagros Jáuregui de Aguayo? Una sucia campaña política por elecciones, una vendetta pura y dura porque chocaron con sus bolsillos pro género y pro aborto, así como lo que sería una oscura alianza entre las pro ideología de género y pro aborto con ciertos candidatos dentro del mismo partido Renovación Popular, que no quieren a una candidata cristiana evangélica, defensora de la vida y la familia en el Senado de la República.
Milagros Leiva y Beto Ortiz, son el ejemplo de lo que un periodista ideologizado es capaz de hacer cuando tiene cámaras y poder, segmentando la información, tergiversándola y difundiendo mensajes controversiales contra quién tuvo como único pecado, jalarles la alfombra del negocio de género y pro aborto a las falsas feministas parasitarias del Estado.
Peruanos abran bien los ojos, no se dejen manipular y desinformar por quienes responden a intereses perversos y solo están comprometidos con su billetera, que subestiman la inteligencia de los peruanos que sí saben quiénes están del lado correcto de la historia del Perú.
Este 12 de abril los peruanos de bien sí sabemos a quiénes respaldar y a quienes vetar, no votando por candidatas que son falsas defensoras de las mujeres y que están comprometidas con el negocio de matar niños en el vientre de sus madres.
















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