Mariana de los Ríos
Deadpool & Wolverine: violencia metaficcional en el Universo Marvel
Reseña de la exitosa película de superhéroes

La última entrega del Universo Marvel, Deadpool & Wolverine (2024), dirigida por Shawn Levy y protagonizada por Ryan Reynolds y Hugh Jackman, está generando opiniones encontradas, incluso radicalmente opuestas. La película, que combina comedia irreverente con acción sangrienta, ha sido calificada tanto de hilarante como de superficial, llevando al límite el estilo metaficcional y satírico que caracteriza al personaje de Deadpool. A través de una narración desenfrenada y una constante ruptura de la cuarta pared, la película se burla de las convenciones del género de superhéroes y plantea, de paso, preguntas sobre el futuro del Universo Cinematográfico de Marvel (MCU).
Desde el principio, Deadpool & Wolverine se presenta como una obra que no se toma a sí misma en serio. La trama sigue a Deadpool (Reynolds) y Wolverine (Jackman) mientras navegan por el multiverso para evitar la desaparición de la línea temporal de Deadpool, lo que lleva a los protagonistas a una serie de situaciones absurdas y violentas, con mucho humor negro y numerosas referencias a la cultura pop y bromas internas.
Uno de los aspectos más destacados de la película es la química entre Reynolds y Jackman. Sus personajes, ambos con habilidades de regeneración y un desprecio por la autoridad, encuentran en sus diferencias (y similitudes) una fuente inagotable de conflicto y comedia. No obstante, la película no logra equilibrar adecuadamente su tono, y en muchos momentos, la narrativa parece desmoronarse bajo el peso de su propia autorreferencialidad. La constante interrupción de la cuarta pared, aunque a veces divertida, puede resultar agotadora y restarle impacto a la historia.
La película también aborda temas de redención y sacrificio, aunque de una manera que se siente superficial. El personaje de Wolverine, en particular, parece repetir su arco de Logan (2017), sin aportar mucho nuevo al personaje. Esto resalta una de las críticas más comunes hacia el MCU en su fase actual: la tendencia a reciclar tramas y personajes sin ofrecer innovaciones significativas. A pesar de estos problemas, Deadpool & Wolverine ha logrado captar la atención del público: la película ha sido un gran éxito de taquilla, demostrando que aún hay un apetito considerable por las aventuras de superhéroes, especialmente cuando se presentan con un giro satírico.
Deadpool & Wolverine llega en un momento crucial para el cine de superhéroes en general y el MCU en particular. En los últimos años, la saturación del mercado con películas de este género ha llevado a una cierta fatiga entre el público. Las narrativas repetitivas y la falta de innovación han sido críticas recurrentes, y aunque películas como Deadpool & Wolverine intentan revitalizar el género con humor y autorreferencias, también ponen de manifiesto las limitaciones de esta estrategia.
El MCU, que una vez fue el rey indiscutible de la taquilla, ahora enfrenta desafíos significativos. La adquisición de Fox por parte de Disney y la integración de personajes como Deadpool y los X-Men al MCU han creado expectativas, pero también incertidumbre. Es necesario encontrar un equilibrio entre mantener la esencia de estos personajes y adaptarlos a un universo compartido más amplio.
Deadpool & Wolverine refleja este dilema. La película se deleita en su irreverencia y en su desprecio por las convenciones; pero al hacerlo, también se arriesga a alienar a aquellos fanáticos que buscan una narrativa más coherente y sustancial. La saturación de referencias internas y chistes meta resulta entretenida, pero también puede ser vista como una distracción por la falta de una historia verdaderamente significativa.
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