Gustavo Rodríguez García
Choros, piratas y el PBI

¿Cuánto influye la infraestructura jurídica en el desarrollo económico?
¿Qué tiene que ver el “choro” que nos trata de quitar nuestras pertenencias con la reducción del crecimiento económico? Hace unos días se publicó una noticia que daba cuenta de que el PBI en nuestro país había crecido, en junio, apenas un 0,3%. Aunque muchos puedan atribuir esta cifra, con innegable acierto, a la reducción del dinamismo de ciertas industrias, existe un aspecto adicional que no debe pasar desapercibido: la influencia de la infraestructura legal en el desarrollo económico.
Si usted no tiene la seguridad de que podrá conservar el producto de su trabajo, probablemente su incentivo para trabajar y producir caiga. Si usted no tiene la garantía de que podrá acudir a un establecimiento comercial y podrá retirar sus compras con la tranquilidad de que llegará a su hogar con ellas, es posible que deje de comprar (al menos, en ese establecimiento). Mucho se habla de que la reducción del nivel de crecimiento tiene que ver con una serie de factores económicos pero poco se habla de cómo incide la matriz institucional en esa reducción del crecimiento en nuestro país.
Los “choros” inciden en la reducción del crecimiento económico y también lo hace la corrupción. Si el sistema legal no salvaguarda adecuadamente a los sujetos productivos y, mediante la inacción, recompensa a quienes se valen del hurto, la corrupción y la piratería, es razonable suponer que más y más personas se sentirán tentadas a invertir en ser mejores ladrones, corruptos y piratas. No es posible, en suma, comprender a cabalidad los subes y bajas en términos de crecimiento económico sin prestarle atención a las señales legales que ofrecemos.
Así sea usted de los que cree que la delincuencia es una percepción, lo cierto es que esa percepción paraliza el desarrollo. Es saludable que se profundice en la tarea de eliminar barreras burocráticas y reducir el costo de la ley. Es hora de hacer que la legalidad sea rentable y de brindar seguridad a quienes con su esfuerzo procuran obtener un provecho propio que, en general, se traduce en un provecho para todos. Los mercados requieren de una infraestructura legal adecuada para funcionar de la forma esperada. Así, si queremos tener una cabal comprensión del porqué nuestro país puede estar deteniendo su crecimiento, sería buena idea que miremos la clase de leyes que estamos aprobando. Quizás descubramos algo.
Por Gustavo Rodríguez García
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