Jorge Montoya
Seguridad Nacional y pandemia del coronavirus
Se ha debido aplicar la Ley del Sistema de Seguridad y Defensa Nacional

Nos encontramos atrapados por una pandemia producida por un enemigo microscópico pero peligroso. Tal es su poder que prácticamente ha paralizado al mundo. Es una amenaza que afecta la seguridad nacional.
La lucha contra este enemigo, en el Perú, se viene dando en varias líneas de acción. La primera ha sido la consolidación de todos los recursos existentes en el Estado y en la actividad privada bajo el control del Ministerio de Salud. Se ha incrementado el número de camas para internamiento y para cuidados intensivos, aprovechando la capacidad instalada ociosa y la infraestructura existente con posibilidades de adaptación.
La segunda línea es la logística: proveer de pruebas para diagnóstico de la enfermedad, elementos de protección para el personal de salud y de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional, bolsas para cadáveres y equipos para respiración asistida que puedan funcionar en un ambiente de cuidados intensivos.
La tercera línea de acción es la denominada “aislamiento social”. Esta es responsabilidad de la población y se refuerza con las medidas restrictivas dadas por el Gobierno: cuarentena, toque de queda, tránsito restringido, uso obligatorio de máscaras, suspensión de actividades educativas en colegios y universidades, y suspensión de todas las actividades económicas (solo continúan las actividades esenciales, como mercados y farmacias).
La cuarta línea de acción el cierre de las fronteras y las actividades derivadas de ellas.
La quinta línea de acción está en el ámbito económico, con dos ejes: uno apuntando a la fuerza laboral formal e informal y el otro a los empresarios.
Como complemento a la organización existente el presidente de la República ha creado el Comando de Operaciones Covid-19, a cargo de la exministra Pilar Mazzetti. Este comando está integrado por representantes de varias organizaciones de salud, y su objetivo es liderar la organización de todos los recursos disponibles que se requieran para combatir la pandemia del coronavirus en el Perú. Por su parte, el ministro de Salud ha creado un grupo denominado Grupo Prospectiva, integrado por expertos en salud, un economista y un matemático. Su objetivo es proyectar la evolución del contagio y determinar requerimientos futuros.
Además, el presidente ha convocado un Consejo de Estado, integrado por presidentes de los poderes públicos, el fiscal de la Nación, el defensor del Pueblo y el contralor general. Esta entidad que no existe orgánicamente, y sus miembros no tienen capacidad de ejecución ni responsabilidad sobre esta emergencia.
Ninguna de las líneas de acción explicadas proviene de un planeamiento bien estructurado, solo con acciones aisladas que se han ido tomando en forma reactiva, en muchos casos; y en otros, son ideas producidas seguramente de la discusión de los problemas.
El coronavirus encuentra al sector salud en pésimas condiciones. Desde el inicio trató de organizarse para afrontar esta emergencia, disponiendo hospitales de referencias para internamiento de afectados, y creando protocolos para atención y seguimiento, centrales de llamadas para atender los requerimientos de la población en cuanto a síntomas, internamiento de enfermos, tratamiento, recojo de cadáveres y pruebas. Son temas que hasta la fecha siguen presentando serias deficiencias que no han sido corregidas y algunas son muy serias. Por ejemplo, la aplicación de las pruebas rápidas, las cuales están siendo empleadas para decidir el internamiento, sabiendo que tienen un alto grado de imprecisión. se ha observado una errónea aplicación de las pruebas rápidas, generando errores que han llevado a la muerte a más de una persona y seguramente han provocado contagios, al pensar una persona que salía negativo que no tenía el virus sin embargo si estaba contaminada , en su relación diaria seguro ha contagiado a las personas cercanas. Estas pruebas, con sus errores, podrán servir para efectos estadísticas, pero no para decirle al que se la hace no tienes el virus, eso de ninguna manera.
La carencia de materiales de protección para el personal de salud de las FF.AA. y PNP, es un gran problema que ha generado protestas en varios lugares. Citaré dos casos, uno de ellos en dos hospitales del norte del país que han decidido no atender a los infectados porque no tiene cómo protegerse; y el otro, una manifestación de médicos y personal de salud de un hospital de Lima. Protestan por no contar con elementos de protección, y algo tan grave como no haber recibido su sueldo en lo que va del año.
El material de protección puede ser producido en nuestro país. Se tiene la capacidad industrial para hacerlo, para prevenir el contagio. El personal que trabajará en la producción de este material tendría que seguir un estricto procedimiento de prevención. Lo primero sería someterlos a pruebas para ver si están contaminados (no prueba rápida), luego ponerlos en cuarentena. De ahí concentrarlos en su nuevo centro de trabajo preparado para alojarlos, pues ya no saldrían hasta terminar su tarea.
Un aspecto a tener en cuenta para que la acción logística pueda proveer lo necesario es flexibilizar las normas de adquisición para hacerlas más ágiles y que no causen demora en la atención de los requerimientos. La otra herramienta que acompañaría a las nuevas normas sería la aplicación de sanciones inmediatas de detectarse un acto de corrupción.
El desarrollo de esta lucha empieza el 15 de marzo, con la declaratoria de la cuarentena y el estado de emergencia, para que puedan actuar las FF.AA. en apoyo a la PNP y asumir el control territorial en todo el país. Así lo hicieron, permitiendo que la población acate las disposiciones dadas por el gobierno de mantenerse en aislamiento. Estas medidas paralizaron la economía a nivel nacional, generando problemas de liquidez para las empresas y los ciudadanos.
Así se ha venido llevando la lucha contra este virus con un error desde el inicio, al no activar la organización que la ley prevé para una situación como la que estamos viviendo de amenaza a la seguridad nacional.
¿Cómo debió organizarse el Gobierno para esta guerra contra el enemigo más peligroso que hemos tenido en toda nuestra historia? Aplicando la Ley del Sistema de Seguridad y Defensa Nacional, la cual regula la naturaleza finalidad, funciones y estructura del sistema. Este lo preside el presidente de la República y se define como el conjunto de elementos del Estado cuyas funciones están orientadas a garantizar la seguridad nacional mediante la concepción, planeamiento, dirección, preparación ejecución y supervisión de la defensa nacional.
Lo integran: el Consejo de Seguridad Nacional, el Sistema de Inteligencia Nacional, el Sistema Nacional de Defensa Civil, los ministerios, organismos públicos y gobiernos regionales. El órgano rector es el Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, que lo preside el presidente y está integrado por:
El jefe del Comando Conjunto de las FF.AA., el presidente del Consejo Nacional de Inteligencia, el presidente del Consejo de Ministros, el ministro de RR.EE., el ministro de Defensa, el ministro del Interior, el ministro de Economía y Finanzas, el ministro de Justicia, el Comandante General de la Policía Nacional. Teniendo el Presidente la facultad de convocar a cualquier funcionario del Estado, con voz y sin voto.
Esta es la organización que debió convocarse y accionarse al empezar el problema de la pandemia, encargándole al Jefe del Comando Conjunto que prepare un planeamiento que tenga como objetivo disminuir las posibilidades de contagio, minimizar las bajas y establecer un control territorial efectivo que consiga que el aislamiento social se respete en todo el país. Y que deberá acompañar a su planeamiento un inventario de la infraestructura de salud a nivel nacional, así como con qué personal se cuenta.
El planeamiento bien hecho permite tomar mejores decisiones, anticiparse a los hechos y ajustarlo de manera continua ante el cambio de las situaciones que se presentan.
Actualmente lo que se observa es una serie de acciones que responden en muchos de los casos a reacción ante algún nuevo suceso o algún caso que se desprende de alguna acción de Gobierno. No se observa una ordenada cadena de medidas que obedezcan a un planeamiento bien elaborado.
Un buen planeamiento hubiera evitado errores como el asignar días de transitar por sexos, el desorden y caos en los mercados y el retorno a sus lugares de origen de población que se quedó sin empleo o que estaba de paso por vacaciones o para atención de salud. Las causas pueden ser variadas pero el hecho es que hay que facilitarles el retorno. También hubiera permitido conocer las medidas económicas que se iban a tomar a tiempo.
Un planeamiento analiza todas las variables dependientes, independientes e intervinientes para obtener un resultado muy próximo a la realidad y que permita adelantarse a los acontecimientos, y no actuar en forma reactiva.
Dentro del proceso de planeamiento, conocer la idiosincrasia de las personas que integran la sociedad ayuda a prever resultados. Por ejemplo, la falta de disciplina, la falta de respeto por su vecino y falta de limpieza que son características de muchos peruanos, nos proyectaban al resultado que dieron los mercados cuando se abrieron. Se pudo prever asignándole la responsabilidad a las municipalidades en lo que limpieza y orden se refiere, y a las FF.AA. y PNP a encargarse de la disciplina de los clientes. El otro gran desorden que hubo fueron las colas para cobrar el bono ofrecido por el Gobierno, no previendo lo que iba ocurrir. Estas situaciones descritas estoy seguro de que han aumentado los contagios.
En el país solo existe una organización preparada para asumir el control de una situación como la actual que es lo más parecido a un estado de guerra y es el Comando Conjunto de las FF.AA. con las Instituciones Armadas: Ejército, Marina de Guerra y Fuerza Aérea. Y como organismo de apoyo la PNP.
La organización territorial de la Fuerza Armada le permite actuar en cualquier parte del territorio nacional. Una zona muy importante que el estado no tiene cómo llegar, es la amazonia, sin embargo, la Marina ha desarrollado las plataformas PIAS (Plataforma Itinerantes de Acción Social) que pueden llegar a los sitios más alejados del país para eso se cuenta con el apoyo de las FF.AA.
En el Consejo de Seguridad y Defensa Nacional es donde se discuten las políticas que aplicar teniendo como soporte al Comando Conjunto y su Estado Mayor que es el que permanentemente mantiene actualizada la situación en todos los campos, teniendo la capacidad de trabajar permanentemente en periodos prolongados (varios años).
Un aspecto complementario, pero muy importante, así como la Policía Nacional cuenta con una Ley de Protección Policial las Fuerzas Armadas también la necesitan, actualmente se encuentran desprotegidas legalmente, en el supuesto que un incidente los obligue hacer uso de sus armas, resultando alguien fallecido, puede ser detenidos y juzgados como si fuera un crimen común y pueden ordenar la prisión preventiva. Es necesario que el Ministerio de Defensa presente un proyecto de Ley a la brevedad.
En la organización actual se han asignado responsabilidades como Jefes de COVID a Generales y Almirante, no existen reglas claras para su relación con los gobiernos regionales, es necesario reglamentar el ámbito de su competencia.
Un aspecto importante para discutir es el de las multas que el gobierno ha dispuesto aplicar, que va a genera dificultades cuando las personas multadas no dispongan de recursos para hacer el pago, es necesario reevaluar los montos que en algunos casos están fuera de la realidad económica de la población en general, la detención puede ser más efectiva, se debería preparar centros de reclusión en las afueras de la ciudad donde se puedan albergar a los detenidos que estarían obligados a efectuar trabajos para la comunidad con una detención máxima de tres días.
La situación económica se va a convertir en insostenible existe una gran parte de la población que viven del día a día y no tienen recursos para sobrevivir, se hace necesario ir autorizando ciertas actividades que permitan aliviar la situación. Se debe disminuir la incertidumbre en que se vive por no contar con un plan elaborado que del cronograma de acciones a ejecutar, la población debe tener claro que le espera, por ejemplo debe saber que este año no se activaran las clases presenciales en los colegios y universidades, no se debe tener temor a decir las cosas que se van hacer, el rumbo trazado debe ser conocido por todos, en el aspecto económico nuestros empresarios deben participar en las decisiones porque serán ellos los que reactivarán la economía.
Acompañado esto con una campaña intensiva del nuevo comportamiento social que estaremos obligados a cumplir, se deben desarrollar protocolos de seguridad preventiva difundiéndolos a toda la población y sobre todo estar en la capacidad de poder proporcionar los equipos de protección que necesita la población.
Estamos viviendo una situación única nunca antes vista, que compromete a todo el país, nadie está a salvo, no existe nada perfecto todo es un proceso de aprendizaje por eso se tiene que ser receptivo a las críticas y tener la capacidad de corregir los errores en el tiempo más corto.
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