Manuel Bernales Alvarado
Recetas para impulsar la minería

Claves para desarrollar las industrias extractivas
Según el Vice Ministerio de Minas, hacia fines del 2016, las Bambas y las ampliaciones de Cerro Verde y Toquepala, las minas de Antapacay, Toromocho, Constancia y Antamina ampliada, sumarán casi 25 mil millones de dólares en inversión para producir alrededor de un millón 400 mil toneladas métricas finas de cobre. A estos volúmenes de producción hay que agregar 910,000 onzas de oro y 20 millones de onzas de plata. A estas buenas noticias hay que sumar 3,600 millones de dólares por Alpamarca-Rio Pallanga, Inmaculada, Crespo, Shahuindo, Corani, Ollachea y San Gabriel.
No hay información confiable para la minería artesanal, informal e ilegal, actividades que entrecruzan sus actividades entre ellas y se exporta vía lavados sucesivos. Este tipo de minería se concentra principalmente en los departamentos del sur y del centro del país y en algunos de la costa, la sierra y de la Amazonía. Los problemas sociales se acumulan y seguramente las protestas sociales se reactivarán luego del proceso electoral.
Para que la minería pueda seguir desarrollando todos los efectos virtuosos en el crecimiento y la reducción de pobreza no solo se necesita una estrecha coordinación entre Ejecutivo y Congreso sino articular políticas con los gobiernos regionales y locales ejerciendo plena autoridad estatal con los siguientes criterios:
Superar la violencia con mejores estándares y actuaciones de las fuerzas del orden.
-Unidad de doctrina, enfoque, metodología y mando desde los inicios hasta el cierre de proyectos.
-Equipo de promotores residentes en las zonas directas e indirectas de cada proyecto, bien seleccionados, entrenados, supervisados y remunerados para lograr condiciones cohesivas y superar los diferendos en contextos de diversidad geográfica, social, cultural y política. No se gana ningún partido sin luchar en la cancha.
-Inversiones en educación y salud interculturales. Programas de alfabetización de alta calidad y micro capacitaciones de en zonas de influencia directa e indirecta, definidas como zonas vitales estratégicas. Para consolidar una buena gestión del territorio se deben organizar cadenas productivas intersectoriales y superar riesgos ambientales.
-Dejar atrás las fórmulas o manías “metodologistas” y abuso de nuevas expresiones para viejos problemas y superar el clientelismo en consultorías. Hay una excesiva normatividad y algunos candidatos o autoridades quieren incrementarla.
-Fortalecer el papel de coordinación de la Presidencia del Consejo de Ministros antes que “sector para atención de conflictos de toda índole”. Se debe subordinar a las políticas generales a los ministros sectoriales y la red de entidades como la Autoridad Nacional del Agua y los gobiernos regionales. No hay autarquía ni soberanía sub nacional.
-Transparencia en los tres niveles y poderes del Estado y las “industrias extractivas”.
-La “red del gobierno de la República en sus tres niveles” urge ser ajustada. Armonizar lo central y lo descentralizado; el consenso o “licencia social” y el cumplimiento de requisitos legales; uno existe debido a lo otro, en reciprocidad.
-Gestión de excelencia del SENACE y la red de tutela humana y ambiental, mejorando la gestión de Ambiente y de Cultura, que algunos pretenden liquidar.
Por Manuel Bernales
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