Renatto Bautista
¿Por qué VOX crece electoralmente?
Y con la opinión en contra de todos los medios de comunicación

Vox es un joven partido de la derecha conservadora española que fue fundado el 17 de diciembre del 2013 y que desde diciembre del 2018 tiene un rol protagónico en la política española. La interesante pregunta es ¿por qué un partido extraparlamentario, de un momento a otro, tomó fuerza electoral? Ha pasado de cero a 52 diputados en la Cámara de Diputados. Indudablemente, es un caso interesante para la ciencia política.
El punto de despegue político de VOX fue el referéndum ilegal del 1 de octubre del 2017 –lo que llamo “el golpe de Estado permanente”– por parte de los partidos nacionalistas que gobiernan en la Generalidad de Cataluña. En este referéndum ilegal propiciaba la “independencia” de Cataluña respecto de España. Una pregunta válida es: ¿por qué este referéndum es ilegal? Porque en ningún artículo de la Carta Magna española se permite que una comunidad autónoma, que sería equivalente a nuestros gobiernos regionales, haga un plebiscito para separarse de España. A eso se suma que España es un Estadode enorme procedencia histórica, que se remonta a la gesta de Reconquista que terminó el 1 de enero de 1492, cuando los Reyes Católicos (Fernando de Aragón e Isabel de Castilla) tomaron Granada, que fue el último reducto musulmán en suelo ibérico.
Otra pregunta válida es ¿por qué es un golpe de Estado permanente? En primer lugar, por la complicidad del Estado, que se encuentra representada en el Parlamento de Cataluña, donde los partidos nacionalistas –como Izquierda República Catalana, Juntos por Cataluña y la Candidatura de Unidad Popular– tienen la mayoría absoluta. Sumado a los Mozos de Escuadra, que es la policía regional catalana, que permite el terrorismo urbano fomentado por estos tres “partidos políticos” nacionalistas.
En segundo lugar, el silencio cómplice –o actitud pasiva– de los últimos gobiernos españoles (Mariano Rajoy del Partido Popular y Pedro Sánchez del PSOE) respecto a las intransigentes actitudes políticas de los tres “partidos políticos” nacionalistas, que en verdad son organizaciones golpistas. Es decir, el Gobierno central español permite –con total impunidad– que los dirigentes de estos tres partidos golpistas sigan planificando su golpe de Estado permanente, tanto desde la Cámara de Diputados, en Madrid, como desde el Parlamento catalán. ¡Por sentido común: ¡en cualquier otro país miembro de la Unión Europea no se permitiría tanta impunidad partidaria política de un partido regionalista que siempre habla de independizarse!
Tercero, el aparato judicial español ha permitido que los dirigentes de Izquierda República Catalana presos, por el delito de sedición, hoy gocen de una semilibertad y hagan vida política tranquilamente en Cataluña; como Oriol Junqueras, vicepresidente de la Generalidad cuando se perpetró el ilegal referéndum del 1 de octubre del 2017. Además se permitió la fuga del entonces presidente de la Generalidad, Carlos Puigdemont, que hoy tiene impunidad porque es parlamentario europeo en Bruselas. ¡Espero que el 8 de marzo le quiten la inmunidad parlamentaria a este señor que cometió el delito de sedición! ¡Qué tales “premios” para los golpistas Junqueras y Puigdemont! ¡En ninguna otra nación europea se vería tanta impunidad con políticos que cometieron el delito de sedición!
Indudablemente, el referéndum ilegal del 1 de octubre del 2017, que lamentablemente sucedió por la inacción de Rajoy, fue respondido por VOX, que era un partido extraparlamentario en ese momento, con querellas que llevaron a juicio y a la condena de sedición a varios políticos de los partidos golpistas; como el antes mencionado Oriol Junqueras. A eso se suma una manifestación pacífica, en Barcelona, donde un millón de españoles colgaron la bandera española en los balcones de sus casas. Es decir, fue el inicio del despertar de la nación española. Se puede inferir que en esa manifestación pacífica hubo muchos electores españoles de derecha que vieron que su partido, el PP de Rajoy, tuvo una actitud tibia frente a los golpistas. Por eso transfirieron sus simpatías y votos hacia otro partido que representara a una derecha conservadora, dura y frontal, como VOX.
Me acuerdo bien de que, a partir del año 2018, las encuestas –como el GAD3 publicadas en el ABC, daban a VOX un diputado para las Cortes Españolas. Lo cierto es que el músculo electoral de VOX lo demostró en las elecciones al Parlamento de Andalucía, del 2 de diciembre del 2018, donde obtuvieron 12 escaños de un total de 109. Además esos 12 escaños permitieron construir una mayoría alternativa al Partido Popular más Ciudadanos para desalojar al PSOE del gobierno andaluz. Algo que no había pasado desde la Transición, porque Andalucía era un bastión del PSOE.
Luego del histórico cambio de Gobierno en Andalucía, el domingo 28 de abril del 2019 sucedieron las elecciones generales por la cual VOX obtuvo 2.69 millones de votos, el 10,26% de los votos válidamente emitidos, que les permitió tener 24 diputados. Recuerdo perfectamente que, en TVE, el inefable director de El Español, Pedro J. Ramírez dijo: “Los 24 diputados de VOX es un fracaso porque la primera vez que postuló Podemos obtuvo 65 diputados”.
Es sencillo refutar la falacia dicha por Ramírez porque la mayoría de los medios de comunicación, sumado a la “estrategia” de Rajoy que pensó que Podemos sacaría más votos que el PSOE, auparon mediáticamente a Podemos haciéndoles ver como una “opción valiosa” a pesar de los enormes vínculos de Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero con la dictadura chavista de Maduro. En cambio, VOX siempre ha tenido la opinión en contra de todos los medios de comunicación que los presentan como los “malos” de la historia. Lo que demuestra la poderosa influencia de los medios de comunicación respecto a la sociedad, no solo española, sino en todos los países occidentales.
Lo cierto es que este Congreso electo, en abril, no pudo investir a Pedro Sánchez como Presidente del Gobierno. Por consiguiente, hubo otras elecciones generales que acontecieron el domingo 10 de noviembre del 2019 donde Vox obtuvo un meritorio tercer lugar, superando a Podemos y Ciudadanos, gracias al voto de 3’656, 979 españoles que representan el 15,09% de los votos válidamente emitidos que les permite tener 52 diputados.
Indudablemente, el crecimiento de casi un millón de votos –en cuestión de meses– es que antiguos electores del Partido Popular y Ciudadanos optaron por VOX por tener un discurso frontal respecto al golpe de Estado permanente en Cataluña ya que para estos millones de electores españoles la Nación española corre un inmenso peligro tras tanta pasividad política respecto a estos políticos catalanes sediciosos.
Además, entre las dos elecciones generales del 2019, se realizaron las elecciones al Parlamento Europeo, el domingo 26 de mayo del 2019. En este proceso electoral, VOX obtuvo 3 eurodiputados que son Jorge Buxadé, Mazaly Aguilar y el connotado periodista Hermann Tertsch.
Ya todos sabemos que en España gobierna una coalición del PSOE y Podemos, la primera coalición izquierdista en el gobierno desde la Transición, sumada a la terrible situación que afrontan los españoles tras el mal manejo de la crisis de la pandemia por parte del gobierno de Sánchez lo también cierto es que se han realizado elecciones en dos comunidades autónomas: En el País Vasco, VOX obtuvo 1 diputado de 75 en total mientras que en Cataluña (el 14 de febrero de este año) VOX obtuvo 11 diputados de un total de 135, siendo el partido más votado del espectro de la derecha ya que superó a Ciudadanos y el Partido Popular que obtuvieron sus peores resultados electorales en Cataluña. ¡A Pablo Casado le salió mal el juego de ser “centrista” ni que decir a Inés Arrimadas!
Indudablemente, VOX crece electoralmente, hasta en plazas electorales difíciles como la vasca y la catalana, porque hay electores españoles que sintonizan con un discurso duro y frontal respecto al gobierno PSOE–Podemos sumado a que ven en grave amenaza la unidad territorial española por el golpe de Estado permanente que acometen los “partidos” nacionalistas en Cataluña.
También es importante resaltar el propio perfil político de sus principales líderes. Obviamente, comenzando por Santiago Abascal que fue el terror (y lo sigue siendo en el Parlamento) de Pablo Iglesias en el debate electoral, antes de la elección de noviembre del 2019, como los diputados Javier Ortega Smith, Iván Espinosa de los Monteros, Macarena Olona, Carla Toscano, la lideresa en la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio y los eurodiputados Jorge Buxadé y Herman Tertsch. Cada uno con su propio perfil, le añade un carisma importante a este joven partido español.
Finalmente, para no cansarlos más, yo no creo que VOX sea un partido franquista o fascista. Primero, porque no pretenden la restauración de la dictadura de Franco, por el sencillo hecho que Franco murió en noviembre de 1975. ¡No se restaura lo que no existe en este mundo! Segundo, VOX es un partido joven que defiende la Constitución de 1978, que es el producto de la tan admirada Transición. Y tercero, que sea un partido de derecha conservadora, no significa que pretendan establecer una dictadura; más bien desean la centralización del Estado español tras el fracaso de las autonomías como el terrible ejemplo del golpe de Estado permanente en Cataluña.
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