Guillermo Molinari
PISA 2022: mal de muchos, consuelo de tontos
La caída de Perú en los resultados de la evaluación internacional

Conversaba con el Dr. José Morillo sobre los resultados 2022 de los países en la evaluación PISA y me comentaba: “Hemos bajado en casi todas las Comunidades autónomas, especialmente Cataluña. Lo curioso es que como ha bajado toda Europa, hemos mejorado posiciones y estamos prácticamente en la media”. Me decía que la explicación más fácil es la gran proporción de emigrantes que, en muchos casos, desconocen la lengua. Por eso las comunidades mejor posicionadas son las que tienen menos emigración: Castilla y León o Asturias.
Yo le decía aquí en Perú nos pasa algo similar, nos comparamos con países con puntajes y resultados similares, nos alegramos porque mejoramos la posición 58 con 408 en comprensión lectora, nos mostramos preocupados porque hemos bajado nueve puntos en matemática, pero no salimos del discurso en el que solo nos referimos a los hallazgos principales como la cobertura, echarle la culpa de todo a la pandemia de covid. Se refieren a tendencias de resultados, o que no somos capaces de superar el punto de corte que marca el inicio de las competencias en matemáticas, ciencias y lectura.
Lamentablemente no escuchamos propuestas, planes o programas que ayuden a superar la situación encontrada. El Dr. Morillo concluía esta conversación comentando: “Se avecina una catástrofe educativa por no haber sabido adaptarnos a la nueva sociedad. Y no parece que nadie quiera hacer nada para evitarla”.
Le respondí diciéndole que alguna vez me contaron la siguiente historia sobre un escritor, un hombre inteligente y muy culto que, además, decía tener una gran sensibilidad sobre las cosas importantes de la vida. Una mañana, mientras paseaba por la playa, vio una figura que se movía de manera extraña, como si estuviera bailando. Al acercarse, vio que era un muchacho que se dedicaba a coger estrellas de mar de la orilla y lanzarlas otra vez al mar, donde pertenecían. “¿Qué haces, jovenzuelo?”, preguntó el escritor. “Recojo las estrellas de mar que han quedado varadas y las devuelvo al mar”, respondió el chico. “La marea ha bajado demasiado y si no lo hago, muchas morirán”.
“Ay, alma cándida, esto que haces no tiene sentido. ¿No ves lo grande que es esta playa? Hay miles de estrellas y nunca tendrías tiempo para salvarlas a todas”, replicó el escritor. Entonces, el joven lo miró fijamente, cogió una estrella de mar de la arena, la lanzó con toda su fuerza por encima de las olas y exclamó: “Para ésta… ¡sí tiene sentido!”. El escritor no pudo dormir esa noche, hasta no comprender la situación. Al día siguiente ya eran dos lanzadores en la playa.
Todos, amigo José, le comenté, tenemos la oportunidad de hacer algo positivo. Podemos reimaginar nuestra educación y transformarla en beneficio de nuestras generaciones presentes y futuras, desde el lugar en que nos encontremos ubicados.
Nadie se refiere, aquí en Perú, a los factores asociados a los resultados: altos niveles de desnutrición crónica y anemia que se presentan en los diferentes niveles educativos con mayor incidencia en zonas urbano marginales, amazónicas y alto andinas, capacitación no pertinente de docentes que los prepare para enfrentar los hallazgos, limitada distribución y oportunidad de entrega de recursos y materiales, condiciones de educabilidad inadecuadas (Infraestructura y conectividad de las escuelas), falta de continuidad en la Gestión del Sector, falta de involucramiento de las familias en los procesos educativos y socioemocionales.
Pero lo más grave es el no revisar en la historia lo que se hizo bien: “Una nación que no conoce su historia está condenada a repetir los mismos errores”. Y lo digo porque el Perú viene participando en las evaluaciones PISA desde el 2002, a continuación, presento un cuadro publicado por la OCDE en el 2012. En él apreciamos como el Perú fue el único país que mantuvo de manera sostenida mejores resultados en comprensión lectora.
Hoy se nos presenta un cuadro donde solo se recogen los puntajes desde el 2009 no considerando los nueve años precedentes en la que se implementaron, en este periodo del 2000 al 2012 el Perú avanzó 56 puntos de manera sostenida, a pesar de ello no salimos del puesto 63. ¿Qué se hizo en este periodo? Para avanzar de esa manera se dieron acontecimientos, se desarrollaron Planes y Programas dirigido a los estudiantes y docentes, Se desarrollo el Proyecto BID II “Mejoramiento de la Educación Secundaria” y el Programa Nacional de Formación y Capacitación permanente de los docentes, se mejoraron las infraestructuras, continuidad en la gestión del sector, se impulsó fuertemente la meritocracia, distribución de recursos y materiales de manera oportuna entre otras medidas.
De este análisis deberíamos recoger los puntajes desde el 2012 al 2022 en el avanzamos 35 puntos, claro que si entendemos que los resultados del 2012 al 2015 fue el rebote de lo realizado con los estudiantes de la primera década de este siglo diríamos que solo se avanzó 11 puntos en los últimos 8 años en los que hemos tenido 15 ministros de educación. Ningún Proyecto Educativo Nacional puede ser considerado sostenible y menos cuando este se cambia sin ser concluido en los tiempos en que fueron previstos como ha sucedido con el PEN 2007-2021 construido por objetivos (evaluables, mesurables, medibles) , evaluado en el 1019 y aprobando otro PEN al 2036 basado en 4 propósitos (intención o animo por el que se realiza o deja de realizar una acción), lamentablemente vino la pandemia en el 2020 y esta propuesta quedo al margen de todos los cambios que esta género en el campo de la educación.
Pero lo que más nos debería preocupar son los resultados sobre el estado de las habilidades socioemocionales de los estudiantes de 6to de primaria y los de 2do de secundaria, y los resultados de la evaluación muestral de estudiantes EM 2022.
Por dar un ejemplo, la opinión del 92.9% directores en 6to grado reconocen que se debe fomentar el desarrollo de la HSE de todos los estudiantes y no solo de los que presentan dificultades conductuales; pero además identifican como desafíos la falta de capacitación docente y de tutores que tienen problemas para atender las necesidades socioemocionales y como el 52.1% señala que solo los psicólogos quienes deben hacerse cargo del desarrollo de la HSE en la escuela. Mientras dentro y fuera de nuestras escuelas capea el bullying y la violencia, no hay respeto a los docentes amenazados y extorsionados por las notas, alumnos que ingieren alcohol dentro de la escuela y en algunas regiones visitadas denuncian el incremento del uso de drogas entre los estudiantes, los índices de madres adolescentes han aumentado.
Por otro lado, es en los resultados en matemática donde se nota baja significativa en todos los grados evaluados y donde se le echa la culpa a la implementación de la política de promoción guiada durante el periodo 2020-2022, que anuló la repitencia.
Finalmente, son preocupantes los resultados en las regiones amazónicas y algunas alto andinas donde estos resultados nos muestran que menos del 8% de estudiantes llegan a un nivel satisfactorio ósea logran los aprendizajes esperados para el ciclo evaluado según el CNEB contra una situación que varía entre 60% y 85% que no ha logrado los aprendizajes necesarios para estar en el nivel evaluado.
Estos resultados son pésimas señales para el desarrollo educativo de estas generaciones y sus posibilidades de éxito en el futuro cercano. Acciones e intervenciones diferenciadas en función de las necesidades regionales y una efectiva descentralización.
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