Guillermo Molinari
Pataz: un ejemplo de comprensión lectora
A través de las Bibliotecas Familiares

Conocí a Orlando Peña Iparragirre, docente de comunicación, como profesor del Instituto Superior Pedagógico Tayabamba, durante el desarrollo del Programa Nacional de Formación y Capacitación Permanente (Pronafcap). Luego nos volvimos a encontrar en el año 2014, durante el desarrollo del programa “Mejoramiento de la comprensión lectora y lógico matemática con aportes de la neuroeducación”, desarrollado en toda la Región La Libertad, en el que se desempeñó como nuestro coordinador en la provincia de Pataz.
Hoy nuevamente puedo apreciar cómo su pasión por la educación lo sigue motivando a reimaginar y transformar la educación en su ámbito educativo. Para ello ha salido de las cuatro paredes de la escuela, convocando a las familias y a la sociedad organizada, generando con todo ello de lo que muchos hablan, pero poco ejecutan: “educar para crecer y desarrollar como país”. El proyecto impulsa bibliotecas familiares para jóvenes en Pataz, con la consigna “Si usted tiene un libro en buen estado, lo puede donar a jóvenes que más lo necesitan en la zona rural de la provincia de Pataz”.
Durante la pandemia el profesor Orlando Peña estuvo muy activo en las redes sociales de la provincia, promoviendo actividades culturales. Comenzó entonces a dar a luz su proyecto para impulsar la literatura patacina y rescatar sus expresiones culturales y artísticas. Y lo inició recopilando información de todos los escritores, luego entrevistándolos, a través de plataformas virtuales. Esta tarea comenzó involucrando a los estudiantes de la I.E. 80466 Ricardo Palma, de Huarichaca. Estos estudiantes, a pesar de no contar con Internet en la localidad, lo que ya nos indica que no tuvieron acceso al programa aprendo en casa del Minedu, hicieron lo posible para encontrar un lugar en las afueras del pueblo para conectarse y participar. Frente a esta realidad los padres de familia fueron implementando servicios de Internet.
A pesar de las diversas limitaciones, fueron las familias las que se convirtieron en los principales aliados del proyecto. Han sido capaces de desarrollar diversas actividades que han ido más allá de sus límites, como la realización del Festival Internacional de Poesía y Declamación (en el 2023 se celebra su cuarta edición).
Pero el principal proyecto resultó Bibliotecas Familiares, que se inició impulsando una meta de cincuenta bibliotecas familiares en las casas de los estudiantes de secundaria, de la localidad de Huarichaca, con una dotación de cien libros por casa. Para tal efecto cada familia ha dispuesto un espacio y horario de lectura diaria (para la lectura familiar). Sumado a lo anterior, cada estudiante que pertenece a la biblioteca debe realizar transmisiones virtuales cada mes, a través de la fanpage del proyecto.
Pero lo más innovador está centrado en cómo se ha pensado garantizar la sostenibilidad del proyecto a través de actividades diversas: fogatas literarias, pasantías, maratones de lectura, hora de lectura en el colegio (lectura de quince minutos, de lunes a viernes, antes de ingresar a clases), etc. También la lectura en los espacios públicos (dos horas a la semana de lectura, en familia), la feria de bibliotecas familiares, entre otras actividades que son parte de la estrategia “el lectómetro patacino” (estrategia para medir el cumplimiento de las actividades y el avance del proyecto).
A todas luces nos encontramos frente a una importante innovación pedagógica y tecnológica, que ha generado una cruzada importante convocando a diversas personalidades de la localidad de Huarichaca (en la región La Libertad), a los escritores, a las familias, a las instituciones y a la sociedad civil organizada.
El entusiasmo de estudiantes, padres de familia, docentes y aliados de la sociedad es apreciado durante el desarrollo de las diversas actividades propuestas; tienen un sueño que debemos recoger y apoyar:
“Que nuestros jóvenes logren aprendizajes de calidad y, en el futuro, sean ciudadanos conscientes. Ello les permitirá contribuir mejor al desarrollo de nuestra localidad, distrito, provincia, región y país. Aspiro a que la escuela y la familia contribuyan a formar ciudadanos de bien, cuya prioridad sea el bienestar de sus familias y de su comunidad”
Una actividad que me ha generado una gran motivación es el de La Fogata Literaria, que se realiza cada fin de mes con el objetivo de desarrollar las competencias comunicativas de nuestros estudiantes mediante la declamación, el canto, la actuación. También forma parte de estas actividades la lectura en coro, el baile. La escenificación. Aquí participa la comunidad en general con la leña para la fogata, con los insumos para el café o el chocolate y a la vez viendo la participación de sus hijos alrededor de la fogata. Está actividad se sustenta en la versión de Edward O. Wilson, quien sostiene que la actividad alrededor de una fogata al atardecer transmite sosiego y el estado de ánimo se relaja, provocando cantar, danzar, actuar, convirtiéndose en un escenario valioso para el desarrollo de competencias en los estudiantes. Esto lo sostiene en su libro " Los orígenes de la creatividad".
Una actividad que compromete a todos: director, profesores, estudiantes, padres de familia, autoridades locales, se moviliza también a escritores locales y responde a un programa debidamente estructurado. La próxima fogata la tendremos el 25 de agosto en la loza deportiva de Tambillos.
Posteriormente en el mes de septiembre se realizará La Pasantía, una actividad dirigida a movilizar espacios de lectura, de manejo de escenarios, ejercicios para mejorar la voz, etc. Un reto para los estudiantes es saber cinco poemas de Vallejo y dos poemas de poetas patacinos. Todo ha generado una movilización que se ha extendido a los pueblos vecinos, a los estudiantes del nivel primario que llegan y se hacen notar con sus participaciones ya sea poemas, bailes o cantos.
Un aspecto innovador frente a un país centralista, fragmentado, con gran inequidad en sus diferentes ámbitos, este es un proyecto que se revela ante esta situación como lo precisa el maestro Orlando Peña, haciendo que estos eventos cada vez sean más concurridos y se está descentralizando a las demás localidades como Tambillos y Cielo Andino de donde concurren alumnos del colegio secundario de Huarichaca. Además, en la noche las familias disponen de tiempo. Aquí se comparte un café o un chocolate preparado por las madres o los estudiantes en la misma fogata se hace hervir y se comparte con todo el público.
Próximos a una premiación de docentes y reconocidos personajes de la educación y la cultura peruana, sería bueno reflexionar y revisar los mecanismos para designar a los premiados y voltear nuestra mirada a los cientos de maestros como Orlando Peña Iparragirre, que movilizan poblaciones enteras en la búsqueda de una mejor educación de sus hijos y de fortalecimiento de la cultura local, regional y nacional.
“Siempre se habla de un cambio en la educación, con políticas que no son estables. Queremos contribuir con el desarrollo de la educación, desde este rincón de la patria. Nosotros no contamos con internet, ni con adecuada infraestructura educativa, pero eso no significa que nos conformemos. Trabajamos para darle un rostro humano a la educación y contribuir al desarrollo de la sociedad, mediante la lectura”. Orlando Peña Iparraguirre.
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