Mariana de los Ríos

"Oppenheimer": una epopeya cinematográfica

Christopher Nolan nos lleva a las profundidades del genio y la devastación

"Oppenheimer": una epopeya cinematográfica
Mariana de los Ríos
18 de agosto del 2023


La última creación del renombrado director británico Christopher Nolan (Londres, 1970), se erige como un logro cinematográfico imponente. Aunque se anuncie como una película biográfica sobre el físico teórico J. Robert Oppenheimer (Estados Unidos, 1904-1967), a menudo etiquetado como el "padre de la bomba atómica", la magnitud y la ambición de la película trascienden la simple etiqueta de "biopic". Nolan ha tejido una densa y intrincada obra de época que se despliega en un complejo entramado de líneas de tiempo. En esta película expansiva, la trama entrelaza elementos de drama judicial, relaciones románticas, revelaciones científicas en el laboratorio y cultos a la personalidad en las salas de conferencias.

Cillian Murphy (Irlanda, 1976), quien interpreta a Oppenheimer, personifica de manera magistral el arquetipo del científico de la era atómica. Su personaje es un hombre que, cautivado por las promesas ilimitadas de la ciencia, se da cuenta demasiado tarde de que su creación conlleva un potencial destructivo igualmente ilimitado. En última instancia, el monstruo en esta historia no es una creación física, sino el instinto humano de aniquilación que la creación de Oppenheimer desencadena. Este entendimiento se manifiesta inexorablemente en el rostro vacío y angustiado de Murphy a lo largo de la película, siendo sus ojos ventana a un mundo de desesperación y culpabilidad.

La presencia física de Murphy es una de las armas más poderosas en el arsenal de la película. Su figura parece diminuta e insignificante, una encarnación teórica en contraste con la solidez y determinación de las figuras militares con las que se relaciona. Un ejemplo ejemplar se encuentra en una escena en la que Oppenheimer carga un montón de libros hacia un aula, pareciendo doblegarse bajo el peso de su propio conocimiento acumulado. En otras instancias, su calma y serenidad contrastan con los egos inflados y la convergencia de ideas que eventualmente darán forma al arma definitiva.

La interpretación de Oppenheimer varía según la línea de tiempo que se explora, marcando claramente el contexto temporal en el que se desarrolla la narrativa. Flashbacks de su exitosa carrera académica temprana se yuxtaponen con momentos de audiencias humillantes relacionadas con la seguridad, que arrojan luz sobre diversos aspectos de su vida. La narración del desarrollo del Proyecto Manhattan, el esfuerzo para crear la bomba atómica, se alterna con escenas de audiencias senatoriales que evalúan el papel del excolega de Oppenheimer, Lewis Strauss (interpretado de manera excelente por Robert Downey Jr.), en el gobierno federal. La estructura narrativa enredada es típica del estilo de Nolan y requiere, como muchas de sus películas, múltiples visionados para apreciar en su totalidad.

El dominio técnico de Nolan se hace evidente en cada fotograma. La decisión de filmar en película IMAX de 70 mm resulta en una imagen saturada de detalles, que transporta al espectador a la época retratada. Además de las esperadas escenas de esquemas científicos garabateados en pizarras, la película presenta momentos abstractos que parecen sumergirnos en el mismísimo núcleo del átomo. Los decorados mismos parecen temblar en momentos de tensión, una táctica hábil para transmitir el impacto de la reacción que se está desencadenando en el mundo de Oppenheimer.

No obstante, es en el uso del sonido y la música donde "Oppenheimer" alcanza su máxima eficacia. Los horrores de la guerra no se presentan directamente, sino que se transmiten a través de lo que se escucha. La partitura de Ludwig Göransson es un logro magistral, cambiando de tono y ritmo para reflejar el crescendo emocional de la historia. Un motivo sonoro recurrente, que representa un triunfo y gloria inicial, adquiere un matiz amenazante a medida que el potencial catastrófico de los descubrimientos de Oppenheimer se vuelve claro.

“Oppenheimer" se alza como una epopeya cinematográfica que desafía los límites narrativos y técnicos. Una obra maestra que obliga a la audiencia a contemplar los desafíos éticos y las consecuencias de la innovación científica en el mundo moderno.

Mariana de los Ríos
18 de agosto del 2023

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