Silvana Pareja
El poder femenino en la política: más allá de la paridad
Superando el techo de cristal hacia la democracia paritaria

En la última década, el ascenso de la participación de las mujeres en la política ha trascendido, y representa un cambio profundo en las dinámicas de poder, la toma de decisiones y la gobernanza. Históricamente las mujeres han enfrentado barreras significativas para acceder y consolidarse en roles políticos de alto nivel. El liderazgo femenino en la definición de políticas públicas es crucial para asegurar que las políticas públicas aborden de manera efectiva las necesidades de la población, consolidando así los cimientos de la democracia. Sin embargo, y a pesar de los avances hacia la igualdad de género en muchos países, las mujeres políticas siguen enfrentando barreras significativas que limitan su ascenso a posiciones de liderazgo efectivo, un fenómeno conocido como el "techo de cristal".
El techo de cristal representa las barreras invisibles, pero tangibles, que impiden que las mujeres alcancen los niveles más altos de poder y autoridad en la política. Estas barreras pueden manifestarse de diversas formas, desde estereotipos de género arraigados hasta prácticas institucionales y culturales que perpetúan la desigualdad. Aunque las mujeres han avanzado en términos de representación en los parlamentos y gobiernos, su presencia en roles de liderazgo ejecutivo y la influencia en la formulación de políticas aún están limitadas.
Según la ONU, a pesar de los avances en educación y otros ámbitos, las mujeres todavía enfrentan numerosos obstáculos: menos del 50% están empleadas, 28 mujeres se desempeñan como jefas de Estado y/o de Gobierno en 27 países alrededor del mundo, un número que refleja avances pero que aún está lejos de garantizar una verdadera paridad de género en los ámbitos de poder político. Si las tendencias actuales continúan, se estima que podrían pasar otros 130 años antes de lograr una verdadera paridad de género en los ámbitos de poder político. Este contexto subraya la urgencia de incrementar la participación de las mujeres en roles decisivos de gobierno.
El liderazgo femenino no solo busca la representación equitativa por sí misma, sino que también enriquece la calidad y efectividad de las políticas públicas. Las mujeres líderes tienden a impulsar agendas más inclusivas y efectivas, abordando temas críticos como la salud pública, la educación y el desarrollo sostenible desde perspectivas comprometidas y únicas. Esto garantiza una consideración integral de las diversas realidades sociales y fortalece el tejido democrático al reflejar más fielmente las necesidades y aspiraciones de la población en general.
En el contexto peruano, fortalecer el liderazgo de las mujeres en la política es esencial para avanzar hacia una sociedad más justa y equitativa. Esto implica no solo aumentar su presencia en cargos de liderazgo, sino también asegurar que tengan el apoyo necesario para influir de manera efectiva en la formulación de políticas públicas que aborden las desigualdades de género de manera integral.
En conclusión, la decisión de abordar con prioridad políticas públicas que ayuden a lograr la igualdad en las relaciones de género y acabar con la cultura machista exige un enfoque integral y multifacético. Sin un compromiso normativo, conceptual y estratégico para abordar de manera holística el desafío paritario, no será posible superar las brechas económicas, sociales, culturales, políticas e institucionales que perpetúan las mujeres y que impiden su empoderamiento, la inmediata tarea de todos es consolidar con hechos en todos los espacios políticos y sociales posibles, acciones para lograr más pronto que tarde, democracia paritaria y el empoderamiento de las mujeres en la región.
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