Alejandro Arestegui

El peligro de los ataques sorpresa

Peligrosa práctica militar que se está poniendo de moda en el mundo

El peligro de los ataques sorpresa
Alejandro Arestegui
19 de enero del 2024


En pleno 2024 el mundo sigue sufriendo una espiral de violencia y guerra. Belicosos gobiernos junto con grupos armados respaldados por éstos continúan ejerciendo actos de violencia en una época en la que se supone las armas que darían a 1 segundo plano y se preferiría la negociación y el diálogo. No obstante, al parecer no es así, el próximo mes se cumplen dos años de la invasión rusa de Ucrania y en marzo se cumplen 6 meses del inicio de las hostilidades entre Israel y la franja de Gaza. Sin embargo, numerosos conflictos regionales son el día a día del acontecer geopolítico mundial. ¿En qué consiste esta peligrosa práctica de realizar ataques que van contra cualquier derecho de guerra y civilidad?

Numerosas son las denuncias de ataques indiscriminados contra la población civil. Comenzando por la guerra entre Rusia y Ucrania, hace exactamente 1 año las huestes de Putin atacaron con un potente misil diseñado para atacar portaaviones, que en su lugar fue utilizado para atacar un bloque de apartamentos civiles, destruyéndolo por completo y causando 46 muertos y cientos de heridos. Como vemos esta clase de ataques se han repetido en estos 2 años de conflicto y ahora también Ucrania ha atacado ciudades rusas continuando la espiral de violencia. Queda allá también sobreentendido los ataques indiscriminados de uno y otro bando en la franja de Gaza, tanto los rehenes injustamente secuestrados como civiles inocentes víctimas de los bombardeos y misiles son los daños colaterales de este conflicto fútil y fratricida. Pero la situación no acaba aquí, aparte de los constantes conflictos en África y de la escalada bélica entre Corea del Norte y sus vecinos del sur preocupan el mundo consumirse en una serie de pequeñas guerras que parecieran ser separadas unas de otras, pero que sería un reflejo de la polarización que vive el mundo.

Lo más grave que ha acontecido en este mes de enero, esa normalización de los ataques sorpresa. Esos ataques sorpresa son ataques quirúrgicos con explosivos de gran potencia (lanzados mediante aviones, misiles, cohetes y diversos proyectiles) los cuales dejan tras su impacto numerosas víctimas civiles inocentes. Los perpetradores de estos ataques son diversos y encontramos tanto a gobiernos como a grupos armados. A pesar de que Israel no está en guerra con el Líbano, los ataques aéreos a este último país han sido constantes y no se ha visto semejante agresión israelí desde la invasión al Líbano de 1982 (que curiosamente llevaba el epíteto pro ruso de “operación militar especial”). Por otra parte, la teocracia dictatorial de Irán ha estado muy activa estos últimos meses y se cree que es responsable de haber respaldado y planificado el funesto ataque de Hamás del día 8 de octubre del 2023. Ahora mismo la república islámica está apoyando a los rebeldes hutíes de Yemen. Estos rebeldes controlan la capital del país y prácticamente han dividido el control de la nación en dos.

Aprovechando su localización estratégica en el golfo de Adén, los hutíes han comenzado ataques indiscriminados contra embarcaciones civiles y militares que se dirijan a Israel. Estos ataques en teoría son para solidarizarse con los palestinos, sin embargo, últimamente los ataques hutíes se han recrudecido y ahora están atacando a embarcaciones inocentes lo cual está provocando un peligro en la seguridad del tráfico marítimo mundial (un 11% del comercio mundial se transporta en barcos a través del golfo de Adén y el canal de Suez). Ante esto las potencias occidentales reaccionaron advirtiéndoles que dejarán de realizar los ataques. Ante la negativa de éstos el día 13 de enero una coalición de Estados Unidos y Reino Unido atacó, mediante misiles crucero y ataques aéreos, numerosas instalaciones militares de los hutíes. Dichos ataques estaban diseñados para acabar con la capacidad operacional de los rebeldes e impedir que estos sigan atacando a los barcos cargueros. No obstante, y a pesar de nuevos bombardeos por parte de los occidentales, los rebeldes hutíes continúan atacando barcos y haciendo peligrar el comercio marítimo en la zona.

Por otra parte, Irán mismo ha sufrido ataques terroristas, como el que aconteció a inicios de enero donde una bomba acabó con la vida 84 personas que iban a peregrinar a la tumba del general Qassem Soleimani, militar de alto rango de la guardia revolucionaria que en enero de 2020 murió a manos de un ataque quirúrgico estadounidense en suelo iraquí. Según la dictadura iraní los responsables de este ataque serían grupos islámicos con base en Irak, por lo que el 14 de enero Irán atacó con misiles balísticos a objetivos en Irak y Siria. Como podemos ver esto es grave ya que un gobierno está atacando directamente a otros países sin una declaración de guerra previa, so pretexto de atacar el terrorismo ha causado bajas civiles después de estos ataques con misiles. Lo peor de todo fue que el 16 de enero Irán atacó con misiles crucero objetivos militares en territorio de Pakistán. Esta nación vecina que no estaba inmersa en ninguno de estos conflictos se sorprendió al haber sido atacada sin previo aviso, además el ataque causó pérdidas civiles incluyendo a dos niños. El pasado 17 de enero por la noche Pakistán respondió realizando ataques aéreos en suelo iraní, aumentando como nunca las tensiones entre ambas naciones.

Cómo podemos ver, actualmente son nueve países que sin declararse la guerra previamente están realizando ataques y bombardeos contra objetivos en territorio de otras naciones sin declarar la guerra previamente. Estos ataques vulneran el derecho internacional, sobre todo el derecho de guerra, el cual se suponía que se había generalizado e instrumentalizado después de la segunda guerra mundial. No obstante, a dictadores como Putin o la teocracia de Irán poco les importan los convencionalismos y la decencia; pudiendo desencadenar un conflicto regional a gran escala que afecte gravemente la economía mundial. En un mundo que debe priorizar otras cosas como el crecimiento económico y la reducción de la pobreza, La guerra sigue siendo un despropósito que solamente gasta recursos y apaga vidas inocentes.

Alejandro Arestegui
19 de enero del 2024

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