Aldo Llanos
¿Dónde se llevaría a cabo un nuevo concilio?
Un lugar que pueda albergar a los miles de obispos y sus asesores

Esta es una pregunta que ha empezado a surgir en redes sociales a raíz de las disputas recientes en torno a la figura del Papa Francisco en sectores aún minoritarios de la Iglesia Católica. Sin embargo, de entrada, la realidad supera al deseo.
En primer lugar, detengámonos a pensar en cuanto al aforo. El último concilio, el Concilio Vaticano II, reunió en promedio a 2,200 obispos, también llamados “padres conciliares”, de entre 2,600 obispos aproximadamente con los que contaba el mundo en ese momento. Pero no fueron lo únicos. Cada obispo contaba con un equipo de asesores, además de los teólogos que asistieron y otros observadores (como miembros de otras religiones). En total, los obispos participantes pudieron entrar acomodados a tope, en la nave central de la basílica de San Pedro.
Hoy en día, el número de obispos supera los 5,000 y eso haría muy difícil ubicarlos conjuntamente con los demás participantes. Aun teniendo en cuenta el aula Pablo VI con su aforo de 6,300 personas, los problemas de logística que conllevaría un nuevo concilio harían declinar esa opción.Lo más lógico a priori sería pensar en un lugar fuera del Vaticano, si se pretende tener a todos juntos físicamente. En efecto, una posibilidad sería recurrir a diversos espacios con los que sí cuenta la misma ciudad de Roma para llevarlo a cabo.
¿Y podría ser en una ciudad no europea? También, dado que la historia de los primeros concilios nos señala que fueron en suelo asiático. En ese sentido, no sería descabellado pensar en un concilio en América o en Asia, en los que se encuentran países con la suficiente logística como para llevarlo a cabo. Sería realmente histórico y marcaría una huella indeleble sobre la universalidad de la Iglesia (superando su rostro eurocéntrico de siglos pasados).
Sin embargo, una pregunta se hace esencial: ¿es necesario hoy en día otro Concilio? En lo personal, suscribo una idea que hoy por hoy es mayoritaria: no, no es necesario, dado que la implementación del Concilio Vaticano II aún está en proceso y seguimos descubriendo las riquezas de este. En ese sentido, bien valdría recordar la historia de los concilios, en especial de los tres últimos, que sin lugar a dudas dieron forma al sentir de todos los que conformamos la Iglesia católica hoy en día: Trento, Vaticano I y Vaticano II.
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