Miklos Lukacs
Con la lógica no basta
La batalla cultural no debe buscar el aniquilamiento del otro
Si tanto el capitalismo y la libertad, así como la migración y la democracia, han demostrado ser muy superiores al socialismo y la esclavitud, el aislamiento y las dictaduras, ¿por qué existen aún muchos millones de habitantes en diferentes países y realidades que votan por estas alternativas o las defienden sin ninguna evidencia empírica que sustente sus creencias? ¿Quiénes han fallado en explicar las bondades de estas ventajas? ¿Es acaso la forma como se defienden estas realidades las que generan el rechazo de personas o grupos de ellas?
Mi impresión es que esto va más allá del sentido común. Quizás algunas de las respuestas las podemos encontrar en ideas como la de Herbert A. Simon, “You do not change people's minds by defeating them with logic”; o como la que se le atribuye a Dale Carnegie “A man convinced against his will is of the same opinion still”. El orgullo, las creencias previas y la identidad pueden hacer que las personas se aferren más a su posición. Las personas cambian de opinión más fácilmente cuando se sienten escuchadas y respetadas. Convencer suele requerir cercanía, empatía.
Creo además que muchos de los líderes actuales, carecen de la preparación ideológica o narrativa para defender estas ideas y principios, por solidez intelectual en algunos casos, por falta de convicción en otros. O porque simplemente se ponen un cártel como defensores y representantes de esas ideas, pero solo usan un ropaje y no comprenden el círculo virtuoso generado por la aplicación de estos. En muchos de los casos son unos farsantes, en otros su debilidad doctrinaria no se los permite y algunos comparten el mismo discurso de odio, de cancelación y de ignorancia que sus supuestos opuestos.
Importante es recordar parte del poema de Pier Paolo Passolini “Si gritas viva la libertad, con odio, con desprecio, con rabia, no gritas viva la libertad”. Por eso es preferible tener a tu enemigo cerca, y no convertir la batalla cultural en una cuestión existencial, que busca el aniquilamiento del otro, eso puede llevar al punto de no retorno, la fractura, el caos, recordemos que no hay nada más fundamentalista que un converso, y eso no se logra desde el insulto sino desde la empatía y cercanía.
















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