Diethell Columbus

¿Ex presidentes al banquillo?

¿Ex presidentes al banquillo?
Diethell Columbus
21 de febrero del 2017

Corrupción, política y democracia

Conforme pasan los días y nos vamos enterando sobre el alcance de los tentáculos de corrupción que manejaba Odebrecht a través de su departamento de operaciones estructuradas; la paranoia política, mediática y hepática aumenta de forma exponencial.

Ante este escenario, hoy por hoy se presume que eres un corrupto o un delincuente salvo que demuestres lo contrario. Una lógica inconcebible en un Estado de Derecho, sin embargo, por la forma en la que se va descubriendo que nuestros adalides de la democracia no eran más que ídolos de barro que se pusieron al servicio de la corruptora carioca, resulta entendible que se ponga a todos bajo sospecha.

Si tomamos como punto inicial el informe del Departamento de Justicia de los Estados Unidos de Norte América, tenemos que los tres últimos gobiernos (Toledo, García y Humala) están implicados en el cobro de coimas por un aproximado de 29 millones de dólares.

Ante lo informado por el gobierno estadounidense, el imaginario colectivo suponía que Alejandro Toledo, Alan García y Ollanta Humala serían compañeros de celda de Alberto Fujimori. No obstante, la realidad jurídica en este momento es otra.

Al día de hoy, solo el hijo predilecto de Cabana viene siendo procesado por el presunto delito de tráfico de influencias y lavado de activos (auto lavado según el abogado Aldea). En este caso, las acusaciones son claras y han sido comprobadas. Además, recordemos que existe el testimonio del corruptor Barata que detalla cómo fue la participación de Toledo y de Maiman en la estafa de la Interoceánica.

Por otra parte, en el caso del binomio Humala – Heredia, las investigaciones por el Gaseoducto Sur siguen avanzando, pero entendemos que no habría los elementos de juicio como para decretar una orden de prisión preventiva como en el caso de Toledo Manrique. Habrá que esperar y respetar lo que decidan las autoridades fiscales y judiciales.

El caso del ex presidente García Pérez quizá es el más relajado de todos, pues hasta el día de hoy no hay delación premiada o colaboración eficaz que lo vincule directamente a sobornos cuya fuente sean capitales brasileros; mucho menos cuentas rastreadas en las que se hayan encontrado fondos de origen ilícito. Como dijo Julia Príncipe hace unos días, no hay pruebas objetivas en su contra (al menos no por el momento). Sugiero leer las interesantes columnas de Mirko Lauer y de Marco Sifuentes sobre este asunto. Cada una con una perspectiva diferente del tema y ambas bastante interesantes.

Finalmente, la justicia no puede ser mediática y menos hepática, en ese sentido hacen bien los doctores Pablo Sánchez y Duberlí Rodríguez en instruir a sus subordinados en el sentido que estamos frente a un proceso de índole legal y no uno mediático o político. En lo que respecta al caso de los ex mandatarios y otros involucrados, caerá quien deba caer y purgará condena a quien se le pruebe que cometió un delito. Lo demás son solo anhelos personales de unos y otros.

Dejemos de hacer hígado y esperemos con calma los resultados de todo este mega proceso que hasta el momento se viene llevando adecuadamente y dentro de los cauces regulares que dicta nuestro ordenamiento legal.

Por: Diethell Columbus

 
Diethell Columbus
21 de febrero del 2017

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