Editorial Economía

¿Quién crea la riqueza? ¡Pregunta crucial para los candidatos!

El parteaguas que debe definir los planteamientos electorales en el país

¿Quién crea la riqueza? ¡Pregunta crucial para los candidatos!
  • 13 de enero del 2026


En la plataforma multimedia El Montonero.pe se ha decidido intervenir en la campaña electoral sin renunciar a nuestra naturaleza, nuestra propuesta de organizar un think tank- periódico; es decir, un espacio en donde se generan ideas que se convierten en periodismo, en comunicación, a través de nuestra actividad.

En ese sentido desarrollaremos diversas entrevistas y una de las preguntas fundamentales que se formulará a los candidatos a la presidencia, al Senado y a la cámara de diputados será quién o cómo se crea la riqueza de la sociedad. Es una pregunta crucial que definirá si las propuestas electorales se formulan desde la centro derecha o desde la izquierda antisistema, que plantea una asamblea constituyente para modificar el régimen económico de la Constitución y concentrar el poder político.

El marxismo, las corrientes progresistas y las izquierdas antisistema siempre han escamoteado una verdad incuestionable: que la riqueza de las naciones la crean las empresas, los innovadores y los emprendedores, que son capaces de interpretar la demanda de los consumidores y realizar la producción. Y el intento de negar esta verdad, que se parece a cualquier ley física o científica —es decir, es observable y se puede confirmar mediante la experimentación— se ampara en los viejos textos de Marx y Engels, los fundadores del llamado “socialismo científico”, cuyas tesis suelen reciclarse a través de las más variadas y curiosas envolturas.

La tesis principal de Marx es que el valor se crea mediante el trabajo de los obreros, a través de la especialización en la producción (división del trabajo). Según el teórico alemán la propiedad privada (las empresas) crean una contradicción insalvable entre la forma privada de apropiación de la riqueza (el valor) y el sistema colectivo y social de generación de esa riqueza. El texto marxiano se convirtió en un nuevo evangelio profano, y durante el siglo XX se produjeron las mayores expropiaciones de propiedad privada en los ex países de la Unión Soviética y en la China maoísta. Los trabajadores empezaron a trabajar frenéticamente a través de planes quinquenales, sin propiedad privada y sin innovadores, y los países socialistas se convirtieron en las mayores fábricas de pobreza de la historia moderna.

Desde allí la tesis marxista se convirtió en un dogma de fe y los marxistas, como cualquier fundamentalista religioso, siguen pregonando el fin de la plusvalía y abogan por una economía sin empresas privadas en donde los trabajadores generen la riqueza. Luego el progresismo inventó una serie de maromas ideológicas, como la de la dialéctica entre el Estado y el mercado en la creación de riqueza, que llevaron a una peligrosa burocratización del capitalismo occidental.

El viejo Marx estaba tan errado que hoy China y Vietnam, paradigmas del comunismo asiático, desarrollan impresionantes capitalismos con la tutela y el control del Estado. Es el llamado capitalismo con Estado Totalitario.

¿A qué vamos? Es incuestionable entonces que solo se produce riqueza, prosperidad y desarrollo cuando una economía se basa en la libertad de precios y mercados, en el protagonismo de la empresa privada y, sobre todo, en la innovación permanente. Únicamente cuando existen estas variables las ofertas en los mercados y la demanda de los consumidores crean el valor, la riqueza, que posibilita a una sociedad prosperar.

En el Perú el régimen económico de la Constitución consagra las claves de una economía para crear valor y riqueza: desregulación de precios y mercados, papel subsidiario del Estado frente al sector privado, respeto irrestricto a la propiedad privada y los contratos, entre otras medidas. Sin embargo, el Estado se ha socializado a través de una burocratización feroz que lo ha convertido en uno de los más burocráticos de la región.

Si en el Perú hubiese sociología al margen de las influencias de la izquierda y el progresismo, seguramente habría investigaciones y estudios que demostrarían que los trámites, procedimientos, oficinas y dependencias del Estado generan cuellos de botellas bastante parecidos a los que existían en los países de la ex Unión Soviética.

El Perú tiene dos tercios de su economía en informalidad y sigue detenido en la trampa de los ingresos medios porque padece una esquizofrenia que no puede continuar: la Constitución preserva un régimen de economía de mercado para crear riqueza y prosperidad, pero el Estado se ha pasado al antisistema, al lado del socialismo y de la burocratización que propone el progresismo consciente y la izquierda caviar.

Planteadas las cosas así formulamos nuestra pregunta: ¿Quién o cómo se crea la riqueza en las naciones?

 

VÍCTOR ANDRÉS PONCE

  • 13 de enero del 2026

NOTICIAS RELACIONADAS >

¡La descentralización actual destruyó al Perú!

Editorial Economía

¡La descentralización actual destruyó al Perú!

  Todas las cifras vinculadas a la descentralización gene...

13 de enero
¡La minería ilegal acabará con el proyecto de Perú, potencia minera mundial!

Editorial Economía

¡La minería ilegal acabará con el proyecto de Perú, potencia minera mundial!

El sistema de concesiones de la minería es uno estándar ...

12 de enero
El sentido del voto, el crecimiento y la reducción de pobreza

Editorial Economía

El sentido del voto, el crecimiento y la reducción de pobreza

  La economía nacional, pese a todos los problemas pol&ia...

09 de enero

COMENTARIOS