Erick Flores

La nueva constitución

Quieren destruir al Perú con socialismo

La nueva constitución
Erick Flores
21 de junio del 2020


“…pues es justo en donde estamos nosotros ahora, al borde de la destrucción;
y tienes razón: es sólo al borde de la destrucción cuando las personas
encuentran la fuerza de voluntad para cambiar. Sólo en la orilla del precipicio
es que evolucionamos”.
Dra. Benson a Klaatu. El día en que la tierra se detuvo.

Como suele ocurrir en la historia, sólo a través de la crisis es que podemos reflexionar sobre algunos problemas que, en condiciones normales, es muy complicado tratar. La tragedia que hoy vivimos, por la llegada del virus chino, ha puesto en evidencia que nuestro sistema institucional es precario y endeble. La capacidad de respuesta ha sido nula, y los resultados se traducen en el creciente número de muertos y una destrucción económica que sólo se puede comparar a un escenario de posguerra.

En medio de esta difícil situación, cierto sector político ha aprovechado la oportunidad y ha puesto sobre la mesa una de sus consignas clásicas, la necesidad de cambiar la Constitución. Se trata de una idea que, si no fuera porque conocemos bien el propósito detrás de la propuesta, quizá valdría la pena analizar. Si dejamos de lado el hecho de que quienes quieren cambiar la constitución política del Perú tienen sueños húmedos con tiranías como Cuba o Venezuela, sería la oportunidad perfecta para discutir los cambios que sí necesita nuestro país para pensar en un futuro de prosperidad y bienestar en el largo plazo.

Tal vez no hemos tocado fondo todavía, pero seguramente estamos cerca. Es imperativo que comencemos a discutir las cuestiones fundamentales para pasar de ser una sociedad pobre a una sociedad rica. Y aquí no existen recetas, no es posible copiar experiencias de éxito como el de Taiwán, por ejemplo, que pasó de ser una zona extremadamente pobre y dedicada a la agricultura, a ser un país próspero y rico en poco más de 50 años. O quizá la experiencia de los países nórdicos, cuya situación económica cambió radicalmente a partir de las reformas de libre mercado que implementó en la década de los noventa.

Ejemplos podemos encontrar muchos, pero no se trata de implementar las mismas políticas que llevaron a estos países al éxito, eso no es posible principalmente porque cada sociedad tiene sus propias características. Lo que sí se puede hacer es abrazar los valores y principios que fundaron su progreso. Y estamos hablando básicamente de dos cosas: Estado limitado y libre mercado. En la medida en que una sociedad pueda incorporar estas dos ideas en su realidad, superar la pobreza y todos los problemas conexos que vienen con ella, es sólo cuestión de tiempo.

Y todo esto no es que se trate de una manifestación ideológica, como sí pasa en la vereda de quienes quieren cambiar la Constitución para destruir al Perú con socialismo. Las líneas de esta entrada tienen su base en la evidencia histórica y los resultados económicos que se han generado a partir de ir liberalizando la economía y relegando al Estado a funciones básicas y limitadas en países que hoy están en la vanguardia del mundo. Basta con cruzar datos para derribar los mitos.

Este tema, después de todo, termina siendo muy fácil de discernir. La idea de una nueva Constitución sólo puede ser positiva en la medida en que permita a los peruanos poder vivir como vive un suizo. Pero si ese cambio nos lleva a vivir como vive un cubano, estamos hablando de la devastación de nuestra sociedad.

Erick Flores
21 de junio del 2020

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