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PDVSA y el fracaso estatista en Venezuela

Globalización

PDVSA y el fracaso estatista en Venezuela

14 de Noviembre del 2016

Maduro intenta ocultar la gran crisis de la empresa petrolera estatal

La noticia parecía surrealista. Nicolás Maduro ordenó que el Estado venezolano demandara a un periódico por revelar la crisis de la petrolera estatal PDVSA (Petróleos de Venezuela S. A.). Pero esa información resultó tristemente cierta. El periódico Nuevo País publicó un informe de la firma económica Bloomberg en el que se revela la profunda crisis económica en la que está sumida PDVSA. La noticia coincidía con otra también sorprendente: los grifos de Venezuela —el mayor productor de petróleo en el continente americano— se quedaban sin el crudo. ¿Cómo se puede explicar esta crisis?

A nuestro entender, la crisis de PDVSA es la del estatismo. No se pueden entender la permanencia de las satrapías árabes o los regímenes autoritarios de corte socialista (como el venezolano) sin explicar primero que el Estado es el dueño de estas empresas. En los momentos de auge de los precios en el mercado internacional, la exportación del petróleo significaba grandes dividendos que los regímenes utilizaban para extender la presencia del Estado a través de política populistas (programas sociales). La empresa estatal deja de ser una competidora en los mercados para volverse la caja grande de estos regímenes. De allí que PDVSA esté hoy en una crisis que, todo así lo indica, no tiene cuándo terminar. Pero, el asunto es más grave, ya que Venezuela depende del petróleo. El 97% de las divisas de Venezuela provienen del petróleo y, con la caída de precios, estas divisas se han ido a pique. De otro lado el gobierno chavista se benefició del aumento del precio del petróleo y así pudo crear más de 40 programas sociales o misiones.

En el 2003, la producción de PDVSA era de 3,7 millones de barriles diarios, y en el 2015 apenas llegó a los 2,7 millones. En la actualidad solo se están procesando 450,000 barriles. De estos, 90,000 son de gasolina y 130,000 son de gasoil. Es increíble lo que ocurre en el país llanero, porque Venezuela posee una de las mayores reservas de petróleo del mundo. Algunos analistas proyectan futuros yacimientos petroleros para los próximos 300 años. Sin embargo, en varias ocasiones la petrolera llanera se vio obligada a comprar crudo a los Estados Unidos. Primero fue a fines del 2015, cuando compró 550,000 barriles de crudo a Estados Unidos. Dos meses después se importaron dos cargamentos parecidos.

La terrible situación económica por la que atraviesa la estatal petrolera ya ha traído otras consecuencias. El derrame de 100,000 barriles de petróleo en el estado Anzoátegui revela las malas condiciones de la infraestructura petrolera. Las plataformas de perforación cayeron el 25% durante el 2014 y 2015. Y la estatal tiene que pagar los bonos vencidos por US$ 5000 millones a corredoras financieras, y tiene otra deuda de US$ 19,000 millones a proveedores. Sin duda, un escándalo.

Todos los números de PDVSA arrojan solamente pérdidas. Aquello es lo que el gobierno de Maduro se empeña en ocultar. Es increíble lo que ha hecho el socialismo del siglo XXI en uno de los países más ricos de Sudamérica.