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Desastres naturales: el Estado vuelve a fracasar

Economía

Desastres naturales: el Estado vuelve a fracasar

10 de Febrero del 2017

En la labor de prevenir y atender los fenómenos climatológicos

Los daños causados por los huaicos en Ica, Chosica, Piura, Tumbes, Chiclayo y Cañete, y el desborde del río Huaycoloro son la demostración de la falta de preparación y prevención frente a los desastres naturales. En medio de la confusión, lo único cierto es que el Estado en todas sus líneas (local, regional y nacional) vuelve a fracasar a pesar de que estos fenómenos climatológicos son recurrentes en el país.

En las últimas dos décadas el Perú avanzó gracias al crecimiento de la economía. El Estado se llenó con tan altos presupuestos como nunca en la historia de la República, no obstante este Estado —en su conjunto— no avanzó hacia las reformas de segunda generación que le permitieran tener mayor eficiencia y efectividad. Hoy existen islas de calidad y excelencia que se expresa en el Ministerio de Economía, la Sunat, la Superintendencia de Banca y, a nivel castrense, la Marina de Guerra del Perú. Pero son pequeñas en comparación con todo el Estado.

El balance presentado por el ministro de Defensa, Jorge Nieto, es simplemente desolador. Hasta el momento existen 34,000 personas damnificadas, 25 fallecidos, 39 heridos y una desaparecida. La infraestructura vial también ha sido dañada: 407 kilómetros de carretera se han visto afectados y 40 puentes han resultado dañados. Hay 51,000 viviendas afectadas, de las cuales 3,313 han colapsado por completo y otras 3,938 se encuentran en estado inhabitable. Semejantes números son la demostración de que la institucionalidad del Estado y de la sociedad civil han fracasado al prevenir los embates de la naturaleza. Sin embargo, cabe resaltar la labor del Ministerio de Defensa. Sin duda, merecen un aplauso.

El desborde del río Huaycoloro es uno de los ejemplos más claros de la poca capacidad de respuesta y coordinación del Estado. El resultado han sido inundaciones en propiedades individuales, y también se ha afectado el eje industrial en la Carretera Central y el Valle de Huachipa, donde están ubicadas diversas empresas y existe un emporio comercial que otorga trabajo a cientos de peruanos. El mismo fracaso de la institucionalidad del Estado hace imposible que se convoque al sector empresarial para una labor en conjunto. El desborde del río Huaycoloro se habría evitado si el gobierno local descolmataba el puente Huaycoloro, que hasta hoy continúa obstruido en un 60%.

Durante la gestión nacionalista el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) pasó a manos del Ministerio de Defensa. Pero con un presupuesto de S/. 60 millones anuales es obvio que el Indeci no tiene la capacidad de respuesta necesaria. Existe la ley que crea un Sistema Nacional de Defensa Civil, en el que están involucrados los gobiernos locales y regionales. No obstante, con el proceso de transferencia del Indeci a Defensa Civil no hubo claridad para prepararse para una emergencia, menos ante la envergadura de un fenómeno como éste. Según el almirante en retiro Luis Giampietri, la sociedad también debe tener un papel importante en la prevención de los fenómenos climatológicos. Vale recordar que se han construido viviendas no solo al borde del río. sino en el mismo cauce.

Cuando suceden estas tragedias la última defensa son las Fuerzas Armadas, entre ellas la Marina de Guerra del Perú y el Ejército. En los últimos días se han desplegados los batallones del Ejército y de la Marina, así como vehículos y herramientas para la limpieza y el mantenimiento de las áreas afectadas en Chosica o Huarochirí. En estas operaciones destaca la Marina que ha desplegado un batallón de infantería, cinco vehículos blindados anfibios y herramientas de trabajo para el mantenimiento de los diques en las quebradas Carossio y La Cumbre. Igualmente la Marina ha desarrollado coordinaciones con las autoridades del distrito de Lurigancho y con el Centro de Operaciones de Emergencia en Chosica. La institución naval también ha movilizado un batallón de ingeniería y vehículos blindados para el rescate de las víctimas.

Es indudable que el accionar del Estado debe estar coordinado para prevenir y atender los próximos fenómenos climatológicos, porque el Perú es uno de los países con mayor vulnerabilidad al cambio climático.