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Netflix y la televisión del siglo XXI

Cultura

Netflix y la televisión del siglo XXI

26 de Junio del 2017

El streaming ha dado nueva vida a este medio masivo

Podemos tener la seguridad de que la televisión por streaming (bajo demanda y a través de Internet) es un fenómeno que ha llegado para quedarse y convertirse en la tendencia dominante del mercado. Algo similar a lo ocurrido con la televisión por cable, que no solo significó un cambio en la tecnología empleada, sino también el surgimiento de productoras como HBO, FOX y ESPN, que se convirtieron en las más fuertes en sus áreas. Así, el streaming ha llevado al primer plano a Netflix, una de las empresas pioneras (empezó a transmitir en 1999) y que hoy cuenta con miles de millones de usuarios en todo el mundo. Desde el 2011 Netflix compra y genera contenido original —series y películas— que le permiten competir de igual a igual con las principales cadenas de televisión “tradicionales”.

Según los especialistas, el principal atractivo de Netflix para los productores es el alcance: vendiéndole su material audiovisual aseguran, con un solo contrato, su difusión en todo el mundo. En cambio, las difusoras por cable (y más aún las de televisión abierta) están sujetas a los derechos de transmisión en cada región, país o estado. Además, como Netflix es aún una empresa en plena expansión y que trata de ganar “prestigio”, se ha vuelto la alternativa idónea para los proyectos más ambiciosos. Eso fue lo que pasó con House of cards, una de las series emblemáticas de Netflix. El proyecto original, que contaba con la participación de los prestigiosos David Fincher (director) y Kevin Spacey (protagonista), fue ofrecido a las más importantes cadenas de televisión (HBO y AMC, entre otras), pero Netflix hizo la mejor propuesta económica, y por un amplio margen.

La televisión por streaming brinda la posibilidad de ver el programa que uno quiera en el momento que uno quiera. Y una vez que el espectador descubre esta posibilidad, difícilmente vuelve a adaptarse al sistema tradicional, a tener que estar frente a su televisor una vez a la semana, exactamente a la misma hora, para ver un nuevo capítulo de su serie favorita. Debido a este fenómeno, las cadenas tradicionales ya están comenzando a dar el salto al streaming: HBO acaba de estrenar en nuestro país su red de streaming HBO GO, y ya están a punto de hacerlo también FOX (FOX Premium), TNT, ESPN. También las empresas de cable están incursionando en el streaming, y ya contamos con Movistar Play y

Claro Video, que también brindan series y películas a través de Internet. Y canales peruanos como América TV Go.

La más reciente polémica generada por el crecimiento de Netflix se dio en la última edición del Festival de Cannes: la película Okja, protagonizada por Tilda Swinton y Jake Gyllenhaal, fue presentada al concurso; pero al tratarse de una producción de Netflix, no había sido exhibida en ningún cine. Los jurados más puristas protestaron: para ellos era un sinsentido que el más prestigioso festival de cine premie a una obra de este tipo. Otra polémica se debió a la cancelación de Sense8, otra de las series emblemáticas de Netflix, dirigida por las hermanas Wachowski (responsables de la trilogía Matrix) y uno de los proyectos más ambiciosos de la televisión de todos los tiempos: se filmaba simultáneamente en 16 ciudades de 13 países, y a un costo de US$ 9 millones por capítulo. A pesar de ello, las dos temporadas de esta serie son una buena muestra de las grandes posibilidades que Netflix, y el streaming en general, abren para la televisión del siglo XXI.