EL MONTONERO | Primer Portal de opinión del país
Leonidas Yerovi (1881-1917), periodista y escritor

Cultura

Leonidas Yerovi (1881-1917), periodista y escritor

17 de Febrero del 2017

A un siglo de la trágica muerte del fundador de Monos y Monadas

Hace exactamente cien años, el 15 de febrero de 1917, en la puerta del diario La Prensa, fue asesinado a balazos el periodista y escritor limeño Leonidas Yerovi. Todo un escándalo en la entonces mojigata ciudad capital, tanto porque Yerovi era una de las más destacadas personalidades del ambiente periodístico y literario local, como por los motivos del crimen: un lío de faldas que degeneró en una pelea entre Yerovi y el chileno Manuel Sánchez (ambos pretendientes de una actriz española de paso por Lima). Era tal la popularidad de Yerovi que más de 30,000 personas acompañaron a su cortejo fúnebre por las calles de Lima. Su legado comprende abundantes artículos periodísticos, comedias, poemas y la fundación de la revista Monos y Monadas.

Leonidas Yerovi Douat nació en Barrios Altos (Lima) el 9 de setiembre de 1881, hijo de un político ecuatoriano y de una dama francesa. Hizo sus estudios en el colegio Guadalupe y al concluirlos tuvo que trabajar de vendedor, pues la familia enfrentaba serios problemas económicos. A pesar de ello, su ingenio verbal y muy personal sentido del humor lo llevaron a escribir poemas festivos y burlescos que se difundieron primero a través del “boca a boca”, y después por medio de revistas satíricas. Esa fama lo llevó a que fuera convocado a colaborar como cronista en el semanario Actualidades, y posteriormente a ser parte del equipo fundador del diario La Prensa (1903). Es por esta época también que se une con el dibujante Julio Málaga Genet para fundar y dirigir la revista Monos y Monadas (1905), dedicada al humor político, gráfico y escrito.

Paralelamente al periodismo, Yerovi desarrolló una abundante obra literaria. Inicialmente escribió poemas modernistas —que serían reunidos póstumamente en el libro Poesías líricas (1921)—, pero destacó más por sus comedias teatrales. La primera de ellas fue La de cuatro mil (1904), cuya puesta en escena fue un resonante éxito. Eso lo llevaría a escribir y llevar a escena otras dos obras: Tarjetas postales (1905) y Domingo siete (1906), ambas con similar éxito. Fue esta labor de dramaturgo, continuador del teatro costumbrista de Pardo y Segura, lo que convirtió a Yerovi en personaje sumamente popular, vinculado a los actores y actrices de moda en la época; y también a la accidentada vida bohemia. Y con ello también se convirtió en uno de los periodistas más solicitados, llegando a escribir en los más importantes diarios y revistas limeños: Variedades, La Crónica,, Ilustración Peruana, además de los previamente mencionados.

La producción dramática de Yerovi continuaría con otras comedias, entre las que destacan Salsa roja (1912), Gente loca (1914) y La casa de tantos (1917). En 1914 viajó a Argentina, donde colaboró con la revista Caras y Caretas y llegó a poner en escena algunas de sus comedias. A su regreso al Perú se reintegró a La Prensa, pero ya como miembro del equipo directivo. Lamentablemente también volvió a integrarse a la bohemia limeña, lo que lo llevó al enfrentamiento con Sánchez, que acabaría con su vida. En el multitudinario entierro de Yerovi tomaría la palabra uno de sus más entrañables amigos, el escritor Abraham Valdelomar. Después de un largo receso, Monos y Monadas, uno de los proyectos más personales de Yerovi, volvería a la vida en 1978, esta vez bajo la dirección de Nicolás Yerovi, nieto del fundador.