EL MONTONERO | Primer Portal de opinión del país
La guerra del planeta de los simios

Cultura

La guerra del planeta de los simios

18 de Agosto del 2017

Tercera entrega de las precuelas del clásico de 1968

Con casi cincuenta años, nueve películas y dos series de televisión El planeta de los simios ya es una de las “franquicias” más importantes de la historia del cine. Sin embargo, es de esas sagas en las que el original —El planeta de los simios (1968), protagonizada por Charlton Heston— siempre parece la mejor de todas. Incluso un director tan creativo como Tim Burton fracasó con su versión del 2001, que tuvo el mismo título que la de 1968. El último intento de revivir la saga es una trilogía de precuelas de la original, centradas en la figura de César, el primer simio que habló y fundador de la “civilización” de los simios. Esta trilogía se inició con El origen del planeta de los simios (2011), continuó con El amanecer del planeta de los simios (2014), y culmina ahora con La guerra del planeta de los simios (2017), actualmente en cartelera.

El norteamericano Matthew Reeves (New York, 1966), encargado de la anterior entrega, tiene a su cargo la dirección de esta película, presentadas casi como complementarias. Si en aquella ocasión la acciones giraban en torno del ataque de los simios a la colonia “humana” de San Francisco, esta vez se inician con el ataque de los soldados humanos a una colonia de simios. Es un ataque sumamente cruel, que nos remite a las secuencias iniciales de películas clásicas del género bélico, como Buscando al soldado Ryan y La delgada línea roja. Pero después lo que impera es el relato de aventuras: César (interpretado como siempre por Andy Serkis, ayudado por la tecnología de “captura de movimiento”) pretende vengar el asesinato de su familia, cometido por el jefe del ejército humano, el “Coronel”, interpretado por el conocido Woody Harrelson. Después el propio César será el encargado de liberar a su pueblo, cuando caiga prisionero de las tropas del Coronel.

En uno de los pasajes de la película se ve una caverna con la inscripción “Ape-calypse now”; un juego de palabras, unión de “ape” (simio) y “Apocalypse now”, el título de la famosa película de Coppola. Es un guiño de Reeves a los espectadores, pues revela de golpe el modelo que siguió en este filme. Y efectivamente, el Coronel aislado con su batallón en un lugar remoto y de difícil acceso, está hecho a semejanza del personaje que interpretó Marlon Brando en aquella otra película, el coronel Kurt. Pero a pesar de que Harrelson tiene un desempeño aceptable esta vez, su personaje no está a la altura del modelo. Además la trama no da mucha libertad para seguir el prestigioso modelo, pues tiene una meta evidente: el punto inicial de la película de 1968. Y para ello se nos presenta a Nova, una niña huérfana y abandonada, que César protege como si fuera su propia hija. Sí, seguramente la misma Nova que, ya adulta, se convertirá en la compañera del personaje interpretado por Heston.

Aunque la crítica está dividida en cuanto a la valoración de esta película, lo cierto es que en el poco tiempo que lleva en cartelera ya se ha convertido en la más taquillera de toda la saga, casi duplicando el monto recaudado por la anterior entrega. Eso habla claramente de la calidad del guion, que mantiene siempre el interés de los espectadores, y de la capacidad de Reeves para conmovernos con los personajes y las imágenes, sin caer demasiado en el efectismo. No obstante, seguimos prefiriendo la película inicial de la saga, la de 1968.