Neptalí Carpio

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Matando fantasmas en Sedapal

Matando fantasmas en Sedapal
Neptalí Carpio
26 de febrero del 2016

La importancia de la privatización de la empresa estatal

Cada cierto tiempo y, sobre todo en épocas electorales, algunos sectores reviven el fantasma de la privatización de SEDAPAL para obtener réditos políticos, proyectar candidatos, poner en vigencia el sindicato de esa empresa, pero al pasar el tiempo todo queda en nada. Mucho discurso radical, pero nula incidencia para resolver los reales problemas de escases agua para la ciudad de Lima y la ineficiencia de esa empresa de servicios.

A los grupos que asustan a la gente sobre una supuesta privatización de SEDAPAL, no les interesa que en realidad los limeños no tengamos ninguna injerencia en las decisiones de la empresa. El Congreso varias veces ha rechazado que la Municipalidad Metropolitana de Lima tenga asiento en el directorio de la empresa como ocurre en todas las ciudades capitales del mundo. El sindicato rechaza la privatización, pero en el fondo se opone a que los ciudadanos representados por el alcalde, que es elegido por el pueblo, participen de las decisiones de su directorio. El sentido de pertenencia que reclaman los dirigentes sindicales de SEDAPAL y los parlamentarios que los acompañan, es en realidad el de los burócratas y los dirigentes sindicales, pero no de una ciudadanía ausente en las decisiones de la empresa.

Mientras cada cierto tiempo recorren los fantasmas de la privatización al interior de la burocracia de SEDAPAL y en las calles de Lima, los temas de agua se agudizan con una gran amenaza de estrés hídrico. El cauce de 127 Km del rio Rímac de donde provienen las aguas para SEDAPAL, tiene 1,185 focos contaminantes detectados por la Autoridad Nacional del Agua, pero los parlamentarios de Lima no se interesan y menos la burocracia de la empresa. Los remanentes de las actividades industriales y agroindustriales (arsénico, el cadmio y el boro) que se desarrollan en la parte media y baja de la cuenca, así como los pasivos mineros que se incorporan desde la parte alta del Rímac, deberían ser motivo de escándalo por los más radicales ambientalistas, pero son insensibles ante ello. Las pérdidas de agua potable que llegan aproximada al 35% del total de agua potabilizada por instalaciones en mal Estado se mantienen, según los propios funcionarios de SEDAPAL.

La solución a los problemas de SEDAPAL no consiste en reiterar una modalidad, ya tradicional, que consiste en entregarla a una empresa extranjera, sino entregándola a los propios limeños a través de una participación de accionariado difundido, para que todos los que pagamos el agua formalmente seamos accionistas. Con el apoyo de PROINVERSIÓN se puede realizar procesos de transferencia de acciones y financiar el proceso, informando permanentemente sobre el valor de las acciones y las ganancias anuales en los recibos de agua. De requerir mayores inversiones para sus operaciones se puede optar por la capitalización o asociaciones público – privadas, que consiste en aportes de capital o concesiones, pero que no alcancen el 49%, para que el accionariado y las decisiones queden en manos de los accionistas limeños y el Estado, con lo cual, la empresa siempre será jurídicamente estatal.

Si además de esta reforma, el Congreso aprueba la participación de la Municipalidad Metropolitana y de un representante de la Asociación de Consumidores en el directorio de SEDAPAL, entonces la figura queda completa. Paralelamente, se puede hacer contratos de gerencia especializada para mejorar la gestión sobre la base de experiencia y tecnología de punta. De este modo, los limeños que pagan sus recibos por el servicio prestados, teniendo a su alcalde como su representante, sentirán verdaderamente un sentido de pertenencia de SEDAPAL. Existe una rica experiencia internacional, que combina variados sistemas de gestión entre el capital privado y el público, donde los usuarios participan de la gestión de la empresa de saneamiento en proceso de modernización.  En la propia Cuba socialista, en La Habana (¡Oh sorpresa!), a través de una concesión, el sector privado dirige un sector importante de la empresa de agua potable.           

Son estas soluciones las que terminarán matando los fantasmas de privatización de SEDAPAL y dejando sin piso a quienes en base a una oposición radical a una hipotética privatización de la empresa en el fondo defienden el status quo, para que nada cambie.           

Por Neptalí Carpio

 
Neptalí Carpio
26 de febrero del 2016

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