Édgar Villanueva

Édgar Villanueva

Lima, el Papa y Arguedas

Estamos viviendo días históricos

Lima, el Papa y Arguedas
Édgar Villanueva
19 de enero del 2018

 

Un día como hoy ( ayer 18 ), en 1911, nació el Amauta José María Arguedas, en la provincia de Andahuaylas. Su investigación antropológica y sociológica, así como su producción literaria, estuvieron dedicadas a reivindicar al mundo andino. Es por ello fuente y referente de quienes nos consideramos seguidores arguedianos. Estamos convencidos, como él, que en un Perú fracturado como el que hoy vivimos y sufrimos, jamás se alcanzará el desarrollo, el progreso, la justicia e igualdad de oportunidades para todos los peruanos. Y que es necesario reivindicar el mundo andino y amazónico, históricamente postergados y marginados.

Paradójicamente el Amauta nació el mismo día en que el invasor español fundó la ciudad de Lima( 1535...), capital del Virreinato y origen del nefasto centralismo que hasta hoy sufrimos. El nacimiento de Arguedas es un símbolo de protesta contra el colonialismo cuyos frutos son la exclusión, el despojo, la explotación y el cuasi exterminio de los verdaderos dueños de estas tierras. Y, claro está, es un grito contra su creación más nefasta: el centralismo y todas sus secuelas que impiden hasta hoy construir en el Perú una sociedad más justa y armónicamente desarrollada.

Coincidentemente en esta misma fecha recibimos la visita del jefe de la Iglesia católica: el pontífice Francisco, a quien el pueblo religioso rinde homenaje, respeto y pleitesía, pero que también trae un mensaje arguediano. En efecto, el papa Francisco viene con un discurso de protesta contra el maltrato histórico, de parte de quienes han manejado y dominan el poder, contra nuestros pueblos originarios, desde la época de la colonia hasta el presente.

El Papa nos exige respeto para nuestros pueblos, demanda reivindicación de su derecho a ser diferentes, y valoración a sus aportes históricos, culturales, científicos. Empezando desde respetar sus lenguas, sus costumbres ancestrales, el reconocimiento a su esfuerzo y contribución, como ningún Estado lo ha hecho por estos lares, al cuidado del medio ambiente para sustento y sostenibilidad de la humanidad. Así como su derecho a protestar, a su participación democrática e igualdad de oportunidades para acceder al desarrollo sin destruir sus raíces.

Este nuevo lenguaje del Vaticano es, pues, un mensaje coincidente con el lenguaje arguediano. Y hay que alegrarnos por ello; no es buena la mezquindad si alguien de la talla del Papa reivindica a quienes han sido (incluso a sangre y fuego) silenciados por siglos en sus justos derechos y demandas. Es hora de que los gobernantes y quienes tienen el poder escuchen al mundo andino y amazónico, a quienes nunca escucharon. Y ahora, en hora buena, presten oídos a quien, viniendo desde lejos, trata de hacer eco de la voz de los que hoy son los excluidos.

Festejamos el aniversario de nuestro Amauta Arguedas y celebramos la presencia del papa Francisco, que viene matizando su discurso con la aspiración de los marginados de este bello país mestizo, de todas las sangres y la quinua de mil colores.

 

Edgar Villanueva

 

Édgar Villanueva
19 de enero del 2018

NOTICIAS RELACIONADAS >

¿Esclava de su proyecto “esclavista”?

Columnas

¿Esclava de su proyecto “esclavista”?

  En política, todos cometemos errores. La clave es no co...

27 de febrero
¿Golpe de Estado comunista?

Columnas

¿Golpe de Estado comunista?

  En la versión de la premier Aráoz (apoyada por P...

20 de febrero
Dilema del keikismo: ¿cola de ratón o cabeza de león?

Columnas

Dilema del keikismo: ¿cola de ratón o cabeza de león?

  Los fujimoristas radicales de Fuerza Popular proclaman estar a...

13 de febrero

COMENTARIOS