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Las orillas del aire

Columna

Las orillas del aire

17 de Agosto del 2017

Memoria e historia en la nueva novela de Karina Pacheco

Doctora en antropología y experta en temas de cultura, racismo y discriminación, Karina Pacheco (Cusco, 1969) destaca entre las escritoras peruanas surgidas en el presente siglo por sus amplias narraciones que unen acertadamente el melodrama intimista (centrado en el universo femenino) con un crítico discurso social e histórico. Así se presentó desde sus primeras novelas —La voluntad del molle (2006) y No olvides nuestros nombres (2009)—, y en posteriores incursiones en el cuento —Alma alga (2010) y El camino de los rayos (20l3)— su narrativa ha ido incorporando otros elementos, como lo simbólico y lo fantástico. Todo ello se conjuga en su nueva novela, Las orillas del aire (Seix Barral, 2017), una historia llena de secretos y sorpresas.

La protagonista y narradora en esta ocasión es Rada Ruiz, hasta cierto punto un alter ego de la autora, quien reelabora ciertas episodios de su historia familiar, pero sin llegar a caer en la autoficción. El relato se inicia en los años noventa, cuando Rada abandona sus estudios de derecho y opta por la antropología. Paralelamente, la resquebrajada salud de su padre (Blas) la lleva a rememorar la orfandad de este, cuya madre murió ahogada en una laguna de la sierra en los años cuarenta. Rada se propone entonces conocer mejor a esa misteriosa abuela, para lo que inicia una investigación casi detectivesca —con giros y peripecias propios de un relato policial— que la lleva a descubrir detalles insospechados de su pasado familiar, que la afectan directamente a ella y a sus dos hermanos.

En esta novela los personajes más destacados son los femeninos, tanto Rada como su abuela y la anciana Ilana —guardiana de los secretos familiares—, que a la mitad de la novela cobra un rol muy importante. Todas ellas tienen que tomar decisiones difíciles, huyendo del abuso del poder y del machismo, y asumir las consecuencias de esas decisiones por el resto de sus vidas. Paralelamente la trama nos va llevando a escenarios en los que la autoridad (el Estado) parece estar ausente, desde los antiguos emplazamientos prehispánicos saqueados por huaqueros, hasta la selva de la época del auge del caucho y la de los años noventa, copada por los narcotraficantes. Ausencia de las figuras tutelares, crisis y violencia son los elementos en común de la historia familiar y el retrato social y político (la dictadura fujimorista de los noventa) que construye la novela.

Todo ello es relatado por Pacheco con oficio y eficiencia (demostrados en sus ocho libros de narrativa), apelando a símbolos y elementos del imaginario peruano en su más diversas vertientes: felinos míticos, sirenas andinas (como la que figura en la portada del libro), arquetipos conjurados a través de sus nombres en el idioma omagua, etc. Acaso las acciones en la primera mitad de la novela resulten un poco lentas, pero el relato cobra dinamismo a partir de la aparición de Ilana y el develamiento de los secretos familiares, con los que comienzan a articularse las diferentes líneas narrativas; y el desenlace final otorga una nueva dimensión a los personajes, ambientes y sucesos. Las orillas del aire es una buena novela que de alguna manera sintetiza el universo literario de Karina Pacheco.

Javier Ágreda