Iván Arenas

Iván Arenas

Keiko y Alan, o judicializando la política

Existe un ánimo malicioso contra ambos líderes políticos

Keiko y Alan, o judicializando la política
Iván Arenas
11 de octubre del 2017

Estimado lector, sucede que a veces —suele ocurrir— una persona es acusada por algún delito sin mayores pruebas y es condenada por la opinión pública, con la anuencia exagerada de algunos medios de comunicación y periodistas. Cuando el caso del “condenado” se dilucida, el daño ya está hecho. Todas las cámaras esperan el ingreso del “condenado” a la cárcel; ninguna cuando sale en libertad. Como repetimos, el daño ya está hecho.

Algo así sucede cuando sendos fiscales (José Domingo Pérez en el caso de Keiko Fujimori, y José Castellanos para Alan García) deciden abrir o continuar la investigación a ambos líderes políticos por “crimen organizado” y lavado de activos. Sin duda, una noticia importante. Al margen de que las decisiones de los fiscales tengan asidero, francamente será trabajo arduo encontrar que ambos líderes (Keiko y García) hayan formado parte de una red delictiva, una banda criminal, en la que ellos serían las cabezas.

No obstante, el periodista antifujimorista y antiaprista ya empezó a desarrollar una narrativa. En ella, el periodista fervoroso militante del anti sostiene que Keiko y García se deben someter a la investigación porque el que nada debe, nada teme. Lo que el periodista anti Keiko y anti García no dice es que el objetivo verdadero de estos fiscales (que juegan a la política) no es que ambos líderes vayan presos, sino dañar la imagen de ambos políticos bajo cualquier pretexto. Así, desde hoy, los medios y periodistas antis podrán desplegar la menuda idea de que Keiko y Alan son las cabezas de bandas mafiosas. Y no se diga más. No importa lo otro. En el supuesto de que no se encuentren pruebas, nadie se acordará de ello. Quedará para siempre en el sentido común que ambos son los jefes de bandas criminales.

No es poca cosa lo que ha sucedido con la decisión de los fiscales contra Keiko y García. A todas luces se ve que existe un ánimo malicioso en los fiscales contra ambos líderes políticos. ¿Qué elementos de pruebas importantes existen para decidir acusarlos por un delito tan grave como el “crimen organizado”? Vaya usted a saber. De allí que algunos abogados y constitucionalistas, a quienes es imposible señalar como fujimoristas o apristas, indiquen que existe un persecución política contra Keiko y García.

Ahora el daño también va contra los partidos políticos y todo el espacio público. Fuerza Popular y el Partido Aprista salen golpeados. El Perú se sigue organizando bajo la consigna de la judicialización de la política. Mientras tanto, el juez Abel Concha revoca la orden de arresto contra el ex mandatario Alejandro Toledo.

Iván Arenas

Iván Arenas
11 de octubre del 2017

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