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El periodismo y la antipropaganda

Columna

El periodismo y la antipropaganda

20 de Diciembre del 2016

Un sector del periodismo ha dejado su papel reflexivo y analítico

En una última entrevista, el ex congresista nacionalista Daniel Abugattás, a quien no se le puede calificar de “aprofujimorista” sostuvo que el ex ministro de Educación Jaime Saavedra se volvió un “intocable” porque pudo crear un “colchón de defensa” con los S/. 850 millones en consultorías. Abugattás agregó que solo en el 2015 el ministerio de Educación gastó alrededor de S/. 360 millones en imagen institucional, dinero del se habrían beneficiado un sector del periodismo y medios de comunicación.  Semejantes números estratosféricos revelados por el ex congresista se suman a las varias listas de millones que circulan, señalando pagos del Minedu a medios de comunicación o a consultores periodísticos. Curiosamente, algunos periodistas y medios que habrían sido pagados por el Minedu defendieron a muerte la gestión de Saavedra quien —según entendidos— no tuvo una gestión trascendental ni “revolucionaria” (como algún hilarante deslizó por allí).

No obstante, sería un error de grueso calibre ser tajantes y sostener que el Minedu pagó a periodistas para una defensa cerrada, aun cuando no hay pruebas concretas (¡“papelito manda”!). Pero vaya que hay muchas sospechas y, como se dice, si el río suena es porque piedras trae. Si el Congreso crea una comisión investigadora del presupuesto de consultorías gastado por el Minedu en la gestión de Saavedra entonces sería solo cuestión de tiempo para saber quiénes son los periodistas o medios a los que se les pagó para crear un clima de guerra entre pepekausas y fujimoristas, alrededor de una defensa absurda del ex ministro.

Ahora bien, cualquier analista perspicaz concluiría que estamos ante una versión renovada de la mafiosa práctica del montesinismo de comprar medios y periodistas. Aquí hay todas las piezas para armar el rompecabezas. Hay dinero público, cargos en el gobierno, medios periodísticos y periodistas. ¿O acaso creen que fue gratis la defensa del ex ministro Saavedra? Piensa mal y acertarás. Es decir, estamos ante lo que podría denominarse como un montesinismo sin montesinos. Bueno pues, lo que falta es un “vladivideo”, y que en este caso sería la “orden de pago de las consultorías”.

Lo que debe preocupar es que un sector del periodismo y medios de comunicación han dejado su papel reflexivo y analítico para vestirse de furibundos yihadistas que quieren ver guerra donde debe primar el diálogo. Nadie niega que un periodista pueda tomar partido o que un medio tenga una línea editorial, pero existe un límite que en la disputa entre gobierno (pepekausas) y legislativo (fujimorista) se ha sobrepasado. ¿Cómo un periodista serio podría tildar al rival político como “banda delictiva” o casi calificarlos como “nazi”? Aquello no es del periodismo sino de la antipropaganda estalinista.

En las elecciones pasadas en Estados Unidos, el New York Times tuvo que disculparse por la campaña contra Donald Trump quien, a pesar de no gustar a muchos (como a mí), ha sido elegido de forma limpia. ¿Qué periodista o medio de comunicación empieza a asumir el error de tildar de “delincuentes” o “bestias” a un grupo político? Esperamos.

Iván Arenas