Martin Santivañez

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Compromiso por el Perú

Compromiso por el Perú
Martin Santivañez
17 de octubre del 2014

Un pacto tiene que construirse sobre políticas concretas y objetivos nacionales realistas

Algo de San Martín de Porres (o mucho) tendrá que tener el político que se decida a construir un frente capaz de lograr la coexistencia entre la solidez imbatible de Chim Pum Callao y la derrota continua de la progresía encarnada por Diego García Sayán. Algo de San Martín tendrá que tener si se decide a seguir el consejo de García Sayán, que pontifica en sus columnas, desde la hondonada del derrotado, sobre la necesidad de construir un frente que lo incluya a él y a sus amigos. Será muy interesante ver cómo se construye un régimen con familias tan disímiles, en las que cada una tenga una cuota muy concreta de poder, hasta el punto de lograr un equilibrio cuasi perfecto, capaz de durar más allá de un proceso electoral hasta convertirse en gobierno.

Ciertamente, el pactismo, que es la esencia del PPC, permite que este partido sea capaz de integrarse a cualquier frente político de cara a las elecciones. Sin embargo, en esa jungla de movimientos y facciones, la vocación pactista del PPC es un rasgo poderosamente exótico. La progresía está acostumbrada a morder las manos que momentos antes estrechaba y muchos movimientos regionales son peligrosos compañeros de ruta. Keiko Fujimori intentó un conato de frente en los estertores de la segunda vuelta pasada, pero tal acción no fue determinante.

Ahora bien, el pacto tiene que construirse sobre políticas concretas, sobre objetivos nacionales realistas que puedan ser sometidos a una gestión por resultados. Siendo así, ¿quién apoyará la continuidad del modelo económico de apertura global y control del gasto público? ¿Qué movimiento, qué partido se anima a defender la necesidad de reformar el Estado creando agencias de alto impacto y vinculado el control a la performance? ¿Qué partidos pueden unirse en torno a una nueva visión geoeconómica del Perú en la región? ¿Cuáles, cuántos son los actores partidistas y los independientes que están dispuestos a presentar batalla frente al regionalismo invertebrado que amenaza al Perú?

Estas políticas de Estado, fundamentales para transformar a nuestro país, solo pueden ser implementadas por enforcers capaces de compartir ciertas ideas, ciertos principios, que los unan por encima de las facciones, que los mantengan soldados más allá de la tensión propia de la política. Por eso, un frente, que aspira a recolectar votos, siempre tiene que estar animado por una minoría selecta que tiene un objetivo común: formar gobierno, alcanzar el poder y compartimentarlo, respetando ciertos límites temporales y funcionales. Tal minoría solo puede sobrevivir si se encuentra cohesionada en torno a estas políticas de Estado que no son otra cosa que un auténtico compromiso por el Perú. Pero no nos engañemos. No caigamos en la ingenuidad del voluntarista. Ese compromiso no se puede lograr con los cuervos que te picotean los ojos mientras eres presa de una ensoñación.

Por Martín Santiváñez Vivanco
(17 . oct . 2014)

Martin Santivañez
17 de octubre del 2014

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