Neptalí Carpio

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¿Cómo van los candidatos a la alcaldía de Lima?

Limeños serán esta vez más exigentes al escoger alcalde

¿Cómo van los candidatos a la alcaldía de Lima?
Neptalí Carpio
17 de noviembre del 2017

A poco menos de un año de las elecciones municipales en la capital, la última encuesta de IPSOS ha puesto la línea de base a partir de la cual se perfilan las candidaturas que pretenden llegar al sillón municipal. Como era previsible, un abrumador sector (45%) aún no tiene decidida su preferencia mientras que de los trece candidatos expuestos, la gran mayoría —a excepción de Renzo Reggiardo y Humberto Lay— señala que no conoce a los aspirantes.

La próxima elección para designar al nuevo alcalde de Lima tiene una diferencia central con procesos anteriores: no existe con anticipación una concentración de las preferencias en dos o candidaturas, tal como ocurrió el 2014 entre Castañeda y Susana Villarán. También en el 2002, entre Castañeda y Andrade; y en 1994, entre Jaime Yoshiyama y Alberto Andrade. Por ahora la gran mayoría aún no tiene decidida su opción. Esto denota que hay mucho trecho por recorrer y que aquellos candidatos que vienen desde atrás tienen un amplio espacio para crecer.

No deja de llamar la atención la sorpresiva preferencia por Renzo Reggiardo (con 17%), alguien que incluso se muestra renuente para postular a la alcaldía de Lima, pero que lidera el primer pelotón de preferencias. En este grupo también se ubican Humberto Lay (con 13%), Enrique Cornejo (con 9%) y Jorge Muñoz, alcalde de Miraflores (con 7%). La diferencias de Humberto Lay es que refleja el fuerte crecimiento del sector evangélico en la capital. En el caso de Reggiardo, un significativo sector se identifica con él por su presencia mediática en la promoción de la seguridad ciudadana, mientras que Humberto Lay estaría capitalizando más bien el hartazgo de la población frente a la corrupción.

En el caso de Enrique Cornejo —que en las elecciones del 2014 llegó de atropellada en segundo lugar, sobrepasando a Susana Villarán— dos cuestiones llaman la atención. En primer lugar, según la encuesta de IPSOS hay un 54% que no lo conoce, contra un 46% que sí lo identifica. En este aspecto, cabe precisar que Cornejo es el que más presencia mediática ha tenido como candidato explícito. En segundo lugar, el caso Odebrecht le estaría pasando ya la factura al líder del movimiento Contigo Ciudadano, aunque no existe acusación formal contra él, ni se encuentra en una situación de investigado. Pese a ello, resulta evidente que es uno de los candidatos que mejor perfil técnico exhibe para enfrentar los problemas de Lima.

En el otro pelotón de candidatos las preferencias fluctúan entre el 3% o 2%, donde destacan Juan Carlos Zurek (alcalde de La Molina), los ex congresistas Julio Gago y José Luna, Gustavo Guerra García (ex colaborador de Susana Villarán). Más abajo, con el 1% de preferencias, se ubican Adolfo Matos (alcalde de San Martín de Porres), la ex congresista Esther Capuñay, el ex ministro Hernán Garrido Lecca, Enrique Ocrospoma (ex alcalde de Jesús María) y el ex congresista Pedro Spadaro, de las filas del fujimorismo. No deja de llamar la atención que entre los trece candidatos encuestados hay una sola mujer, Esther Capuñay. Una situación que la lideresa del movimiento Lima Va podría convertir en una gran fortaleza.

Es casi ya un hecho que las próximas elecciones en la capital y en el interior del país tendrán dos estados de ánimos superpuestos. De las alturas vendrá la tormenta política y el pesimismo que seguirá generando la corrupción, por la cantidad de personajes acusados por el caso Lava Jato, situación que obligará a que el tema de la transparencia municipal y los antecedentes de los candidatos sea un factor decisivo de alineamiento del electorado. Y desde la sociedad se multiplicará el optimismo nacional por la clasificación del Perú al Campeonato Mundial Futbol de Rusia, a desarrollarse entre junio y julio del 2018, precisamente en plena campaña electoral.

Si bien es cierto que la contienda electoral municipal y el Campeonato Mundial pueden sacar relativamente del blanco de la crítica al gobierno de PPK sospecho, sin embargo, que para los electores pesará mucho el tema de la corrupción y la firmeza que muestren los candidatos para enfrentar la inseguridad ciudadana y el agotamiento de un modelo de gestión que se expresa en la gestión de Castañeda Lossio. En consecuencia, en esos aspectos es que los candidatos deberán concentrarse para posicionar una imagen. Y en ese trance aún hay mucho camino por recorrer, y las tendencias pueden variar radicalmente.

A diferencia de otras elecciones, es previsible que en octubre del 2018, a la hora de votar, los ciudadanos de Lima serán esta vez más exigentes al escoger el nuevo alcalde de Lima. A diferencia del 2014, cuando una amplia mayoría votó por Castañeda Lossio a sabiendas de que “hacía obras, pero robaba”. Ahora las cosas pueden cambiar radicalmente. Bien por Lima.

Neptalí Carpio
17 de noviembre del 2017

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