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Al maestro peruano, con cariño

Columna

Al maestro peruano, con cariño

7 de Julio del 2017

Reflexiones sobre el día del docente peruano

La construcción de un sistema educativo se fundamenta en el docente. Sin ellos nada, nada es posible. El día de ayer le rendimos eglogas, poesías, actuaciones, regalos hechos de papel pintados y mil cosas más; todos estos, manifestaciones del cariño a nuestros profesores de aula. Intuitivamente, sabemos, que ese ser humano que se para delante nuestro se juega la vida por nosotros alumnos y se lo agradecemos en su día. 

Ayer, todo el país fue tomado por los recuerdos de los que fueron nuestros profesores, maestros a lo largo de nuestro tiempo en las aulas, en las redes sociales explotaban los hashtag refiriéndose al tema, en los programas de televisión, radio y blogs de la nube digital corrían miles de millones pixeles sobre el tema. 

En medio de todo ese maremarum, no dejaba de pensar en la profesora Emma, que trabajaba en un pueblito pequeño, a 4800 m.s.n.m. en una escuela unidocente en el callejón de Conchucos en Ancash. O el profesor Henry en una escuela primaria a las afueras de Tembladera en la punta más sur de Cajamarca, esa que hace limite con La Libertad. Recuerdos de cientos de docentes anónimos para todo el pais, con los que me he cruzado en esa búsqueda personal de comprender intelectual y personalmente al profesor peruano.  Comprender sus motivaciones, desmayos, luchas, molestías y alegrías se volvió una vocación de vida para mi.  En lograr desempaquetar lo que implica que algo más de 800,000 peruanos sean profesores. Sí, y es que sumando profesores de colegios, CETPRO, Institutos Superiores Tecnológicos y Universidades alcanzamos a esa cifra.  Calculé ustéd querido lector si a cada uno de esos peruano le sumamos esposa e hijos, podríamos hablar que alrededor de los profesores se mueven algo más de dos millones de peruanos que tienen relación estrechamente directa al acto de enseñar. 

Mal hemos hecho, entonces al aceptar, la sociedad peruana en su conjunto, frases que son ignomía para el docente.  Como esa que dice "los profesores son vagos y comechados" que el más alto dignatario peruano alguna vez espetó. Frase falaz, estigmatizadora y profundamente injusta.  Porque podemos decir que sin la labor invisible y olvidada de los miles y miles de docentes, que desde el inicio de la República, a sangre y esfuerzo le dieron forma al Perú. Recordemos que en todo el territorio nacional hay una escuela, siendo así la institución del Estado peruano que más presencia tiene en el Estado Peruano.  Y aquí, en esta columna no hacemos distinciones absurdas y malhadadas entre educación pública y educación privada. 

Siempre me pregunto, cuando comprenderemos que nuestro país comenzará a cambiar un poquito cuando los mejores terminén en el aula, construyendo con sus vidas magisteriales el futuro de sus alumnos para un Perú más alegre y feliz. 

Justamente por eso es que no dejemos que las 24 horas de un día se roben la oportunidad de agradecer al maestro peruano. Pongámonos como meta que cada día del año sea el día del maestro.  Así vamos a  ofrecerle respeto y cariño, por su estatura, por su sueño, por que creen realmente que es posible cambiar el Perú a través de la educación, puesto que sin ella todo esfuerzo sea infructuoso.  Desde aquí, al día siguiente de su día enviamos el más grande saludo al maestro Peruano, con cariño.

 

Paul Neira Del Ben