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Urgente: ¡Sheput y Bruce al Gabinete!

Columna del director

Urgente: ¡Sheput y Bruce al Gabinete!

7 de Junio del 2017

La tecnocracia no puede reemplazar a la política

Al gobierno le falta política, es un aserto que comienza a convertirse en un clásico de la administración pepekausa. Los tecnócratas fracasan en el Ejecutivo, parece ser otra tesis que se presta para decenas de investigaciones académicas. La verdad de las cosas es que al Gabinete Zavala y al propio Fernando Zavala en la PCM comienzan a faltarles oxígeno debido a que, luego de las elecciones, no modificaron sus alianzas con el extremismo antifujimorista y decidieron cabalgar sobre la polarización entre antifujimoristas versus fujimoristas. El resultado ya no solo es un Gabinete en crisis, sino un país trabado entre Ejecutivo y Legislativo, mientras la economía comienza a ponerse en rojo.

Dentro del propio oficialismo, al parecer, también se empieza a asumir conciencia del déficit político. Tanto es así que el pepekausismo ha convocado a Pedro Olaechea a Producción y ha migrado a Bruno Giuffra a la cartera de Transportes, por la capacidad de ambos para concertar y escuchar a la oposición. En todo caso, por allí está la ruta. Sin embargo, si en el pepekausismo ya existe conciencia de que el tecnócrata no puede reemplazar al político, entonces —al margen de la continuidad o no de Zavala— debería convocarse a los mejores cuadros políticos a colocarse el fajín ministerial.

Y, en este caso, los dos nombres cantados para ingresar al Gabinete son Juan Sheput y Carlos Bruce. El primero con más puentes con el fujimorismo que el segundo, sin embargo ambos son duchos en la escena pública; y jamás aceptarían el consejo del filósofo de bolsillo del antifujimorismo que, en vez de hablar de gobernabilidad y pactos, suele sostener que el gobierno “no debe ponerse de rodillas” ante la mayoría legislativa, porque sería una capitulación. Algo así como si los asuntos de la gobernabilidad fuesen una bronca callejera de secundaria.

En la política no hay orgullos ni prejuicios, sino objetivos. El objetivo central del Perú es garantizar la continuidad democrática, relanzar el crecimiento y seguir reduciendo pobreza. Y semejante objetivo solo se puede alcanzar si existe un entendimiento entre Ejecutivo y Legislativo.

Sobre la marcha el estratega de la bronca callejera replicará: pero el fujimorismo no quiere el acuerdo con el pepekausismo. Semejante reparo no existe para un político de raza, porque todos sus esfuerzos políticos buscarán emplazar a la mayoría legislativa hacia el acuerdo, hacia el pacto. Esa es la historia de los políticos y la política. ¿Acaso Haya de la Torre no forzó los acuerdos con Prado y Odría para evitar la guerra civil? ¿Acaso Churchill no impulsó los acuerdos con Stalin para evitar la victoria nazi?

La política solo se creó para evitar la guerra. De allí que cuando hay un clima de guerra y polarización, los buenos políticos solo trabajan por los acuerdos y las convergencias; a menos que el político se haya tragado el cuento marxista de la lucha de clases y los enemigos estratégicos a eliminar, que hoy parece asumir la filosofía del extremismo antifujimorista.

En todo caso, en el oficialismo no hay mucho que pensar. El argumento de la línea de defensa parlamentaria no cuenta en los casos de Sheput y Bruce, porque hasta ahora ha quedado demostrado que un Gabinete sin política es difícil de defender. Peor aún cuando los errores del oficialismo han convertido al fujimorismo en una mayoría impenetrable y cada vez más empoderada por la aprobación ciudadana.

Víctor Andrés Ponce

Fotografía: Perú.21