EL MONTONERO | Primer Portal de opinión del país
¿Llegó la hora del cambio de Gabinete?

Columna del director

¿Llegó la hora del cambio de Gabinete?

29 de Mayo del 2017

La polarización política remece al Consejo de Ministros

Luego de las elecciones nacionales el oficialismo persistió con una tozudez impresionante —digna de un estudio sobre la antipolítica en el Perú— en cabalgar sobre la polaridad fujimorismo versus antifujimorismo. Incapaz de modificar su política de alianzas de la segunda vuelta con diversos sectores antifujimoristas, la administración pepekausa —en otro monumento a la antipolítica— creyó que su alianza con una coalición mediática anti Congreso podía reemplazar las alianzas políticas y acuerdos que los actores políticos están obligados a gestar en democracia. Quizá en la base de este delirio oficialista estaba la idea de que se puede gobernar sin o en contra de una mayoría legislativa.

En otras palabras, el oficialismo hasta hoy es una colección de varios tomos de antipolítica. Considerando que el Gabinete Zavala posiblemente sea uno de los mejores equipos de tecnócratas de la reciente historia, es casi obligatorio recordar el pullazo que varias décadas atrás le clavó el gran Luis Bedoya Reyes a Jorge Grieve: “Los técnicos se alquilan”. En realidad lo que el patriarca del socialcristianismo estaba diciendo es que los tecnócratas no pueden reemplazar a los políticos. Y el Gabinete Zavala lo acaba de confirmar con mayúsculas y minúsculas.

La antipolítica oficialista, que se negó a modificar sus alianzas electorales y que no quiso avanzar en acuerdos con el fujimorismo más allá de los procedimientos formales de la democracia, hoy ha debilitado en extremo al gobierno de PPK y ha fortalecido también en extremo a la mayoría legislativa. Pero no solo se trata de una censura ministerial, la renuncia forzada de Vizcarra por el informe de la Contraloría y la interpelación pendiente en contra de Basombrío, sino que la economía también empieza a rondar pendiente abajo junto al pepekausismo.

Un detalle importante: algunos ministros pretenden cosechar alguito ante el descalabro del Gabinete Zavala, señalando que ellos son los políticos y que nada pudieron hacer. No parece ser verdad. Los ministros de izquierda que suelen aseverar cosas parecidas, en realidad, alentaron desde un principio esta polarización que ha desarmado al pepekausismo y ya se traga el crecimiento económico.

Si las cosas son así vale preguntarse ¿acaso no ha llegado la hora del relevo de Fernando Zavala al frente de la Presidencia del Consejo de Ministros? La apuesta por Zavala fue una apuesta casi unánime del país, incluida la mayoría legislativa. La historia personal del PCM, vinculada a la tecnocracia reformista de los últimos quince años, y sus conocidas opiniones respecto a los aspectos positivos de la reforma de los noventa lo convertían en el hombre ideal no solo para liderar las reformas que ha comenzado a implementar en su gestión (por ejemplo, la audaz simplificación administrativa del Estado), sino también para organizar el acuerdo de gobernabilidad con el fujimorismo.

Sin embargo su inexperiencia política lo llevó a rodearse de conocidos extremistas antifujimoristas. Al PCM le vendieron una posible conspiración naranja y luego le hicieron aceptar un software político para enfrentarla. El resultado ya es conocido: la polarización se ha devorado el impulso reformista de la gestión Zavala y ha comenzado a bloquear el crecimiento, más allá de las consecuencias inevitables del caso Lava Jato y de El Niño costero.

Considerando que la inversión privada sigue en caída libre y que ya se avizora el posible precipicio de la recesión, la situación obliga a impulsar un shock político que supere la polaridad fujimorismo versus antifujimorismo. Hoy todos parecen remar en esa dirección. Sin embargo surge la pregunta inevitable: ¿es posible que se mantenga Zavala en el cargo en una nueva situación política? Parece improbable.

Sin embargo todo es posible en política. Si Zavala recuerda su historia y se aleja del extremismo antifujimorista, él mismo podría liderar el proceso de convergencia con los naranjas y, como los felinos de siete vidas, volver a tener una nueva vida, tal como sucedió durante la emergencia. Veremos.

 

Víctor Andrés Ponce