Víctor Andrés Ponce

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Las turbas y el mercado

De Pura Vida al cuestionamiento del modelo económico

Las turbas y el mercado
Víctor Andrés Ponce
16 de junio del 2017

De Pura Vida al cuestionamiento del modelo económico

Que el Perú es una típica sociedad de ingresos medios que, no obstante el crecimiento y la reducción de la pobreza de los últimos años, podría caer en el encanto estatista y populista —como ha sucedido en la mayoría de esta clase de países—, es una tesis casi confirmada con el caso Pura Vida. Un caso que ha terminado cuestionando frontalmente el modelo económico establecido en la Carta Política, los acuerdos suscritos por el Perú en la Organización Mundial del Comercio, y los diversos tratados comerciales.

La etiqueta de este producto lácteo —que pese a estar de acuerdo a lo establecido por Digesa e Indecopi, tenía una denominación que no reflejaba la naturaleza del producto— desató una avalancha en las redes. En el acto el defensor del Pueblo, Walter Gutiérrez, se subió al estrado de la plaza y se proclamó el héroe de los consumidores, desarrolló todas sus inclinaciones anticapitalistas y quiso incendiar a Indecopi.

Luego fueron diversos congresistas, los ministros del Gabinete Zavala y algunos periodistas obsesionados con el rating quienes se subieron a la plataforma para agitar a las muchedumbres. La ministra de Salud, Patricia García, no quiso quedarse atrás: demonizó a 560 productos lácteos y anunció la revisión de los registros. Luego la Comisión Agraria del Congreso aprobó prohibir la importación de leche en polvo. Y, finalmente, el pleno del Congreso oleó y sacramentó el despropósito en contra de la libertad económica y se prohibió el uso de la leche en polvo en la industria láctea.

En menos de una semana el modelo económico, que durante un cuarto de siglo nos ha permitido arrinconar la pobreza a un quinto de la población, empezó a hacerse puré. En cualquier sociedad sin el desbalance ideológico del Perú se habría sancionado con multas —si correspondía— a la empresa respectiva y se habría ordenado cambiar la etiqueta. Pero en nuestro país, en donde la izquierda ha logrado el sueño gramsciano del “bloque ideológico, político y cultural a favor del socialismo” solo se espera una posible falla de mercado para lanzar a las masas (redes sociales) en contra de las libertades económicas.

¿Cómo puede suceder algo así en una sociedad que ha triplicado su PBI y en la que el 80% del total de la inversión es aporte privado? La respuesta es simple: el nuevo empresariado que ha surgido a la sombra de las reformas de los noventa ha olvidado su papel de clase dirigente. Los grupos, núcleos, ONG y portales de la izquierda son largamente superiores en número a los esfuerzos ideológicos liberales y de la derecha en general. La imagen aterradora de observar a los ministros del Gabinete Zavala empujándose con el Defensor del Pueblo para encaramarse al estrado y agitar a la plaza revela la gravedad y hondura del desbalance. ¿El gobierno pepekausa no era una administración proempresarial?

En una sociedad abierta —desde las claras enseñanzas de Popper— la lucha ideológica frontal y permanente es el principal nutriente de la política. Todo es ideología: desde el debate ambiental, los temas de género, los DD. HH. y ahora la profunda discusión que se viene acerca de cuáles son los derechos de los consumidores. Los estatismos y todas las variantes del socialismo —al igual que en el tema educativo— sostendrán que el Estado es el protector del consumidor, hasta hacer trizas la Constitución y los tratados internacionales.

El caso Pura Vida no solo nos demuestra el desbalance ideológico en la sociedad, sino también las limitaciones de los tecnócratas y técnicos para enfrentar la guerra ideológica que anima la izquierda. Para el suscrito, realmente ha sido impresionante contemplar a economistas que defienden inversiones mineras y asociaciones público privadas, ponerse de lado de las estratagemas izquierdistas en la hoguera de Pura Vida. Por ahora la zurda sigue ganando.

 

Víctor Andrés Ponce

Víctor Andrés Ponce
16 de junio del 2017

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