Víctor Andrés Ponce

LA COLUMNA
DEL DIRECTOR >

La gran aventura antifujimorista

La gran aventura antifujimorista
Víctor Andrés Ponce
25 de septiembre del 2017

El sueño de disolver el Congreso y la mayoría fujimorista

En una sorprendente encuesta, GFK señala que “el 73% [de peruanos] votaría por nuevos partidos si hubiera elecciones al Congreso”. Enseguida precisa que el 26% votaría por el fujimorismo, 11% por un inexistente “grupo de derecha”, 10% por otro no habido “grupo de derecha”, 7% por Peruanos por el Kambio, 6% por otro inexistente grupo de izquierda y así sucesivamente. Luego de leer la encuesta, hecha en base a partidos inexistentes, el suscrito se pregunta, con la humildad de un neófito en sondeos, ¿así se hacen las encuestas? ¿Grupos inventados o inexistentes para presentar la viabilidad de un eventual cierre del Congreso? En cualquier caso, el sondeo tiene el tufillo inevitable del aventurero en política.

Es evidente que el antifujimorismo, ya sea el de izquierda o de naturaleza, vargallosiana, está con sangre en el ojo luego de la caída del Gabinete Zavala, la conformación del Gabinete Aráoz y los acercamientos entre pepekausas y fujimoristas. Los cambios en Educación, Salud y Justicia, al parecer, representan la bandera paz que ha presentado el Ejecutivo ante el Legislativo, y la voluntad de modificar la política de alianzas de la segunda vuelta electoral (izquierda caviar, nacionalistas y el espectro antifujimorista) que mantuvo contra viento y marea el Gabinete Zavala.

La izquierda caviar —que se dio maña para participar en las administraciones de Toledo, Humala y ahora PPK, organizando un establishment alrededor de una coalición mediática— no acepta haber perdido tres carteras (sobre todo la de Educación); sueña con que el enfrentamiento entre pepekausas y fujimoristas no amaine y, en determinado momento, se produzca la disolución del Legislativo. De allí la forzada y dirigida encuesta de GFK alrededor de un eventual cierre en el Congreso.

Sin embargo la propia encuesta de GFK no puede eludir el hecho de que el fujimorismo volvería a conseguir mayoría. En la terrible hipótesis de una disolución del Legislativo, para salvar la presencia de Fuerza Popular, quizá Keiko Fujimori (que en la propia GFK tiene la mayor aprobación, con 38%) decida encabezar la lista parlamentaria. En este contexto, no sería nada extraño que el fujimorismo vuelva a alcanzar la mayoría absoluta del Legislativo, a lo mejor un número mayor. Ante semejante resultado, ¿qué le restaría hacer al Ejecutivo que disolvió el Congreso y convocó a nuevas elecciones legislativas? En los regímenes parlamentarios, el Ejecutivo (Gabinete) renuncia en el acto. ¿No entraríamos a un escenario en el que se discutiría la renuncia presidencial y el adelanto de elecciones?

Desde cualquier punto de vista, la tesis de seguir abonando a la confrontación Ejecutivo y Legislativo para forzar una disolución del Congreso es absolutamente irresponsable y aventurera, y solo puede partir de un establishment que se ha acostumbrado a medrar en el Estado bajo la envoltura de un antifujimorismo simplón.

El antifujimorismo está desesperado porque, con marchas y contramarchas, en el Estado comienzan a expresarse las correlaciones políticas que se sancionaron en las elecciones nacionales pasadas. El Gabinete Zavala no quiso modificar las alianzas de la segunda vuelta, y los choques y fricciones obligaron a conformar el nuevo Gabinete Araóz. Hasta allí la lectura de la realidad. Pero de allí promover la aventura de la disolución del Legislativo revela una frivolidad y una desconsideración con el 20% de la población pobre del Perú, porque la economía y las inversiones, simplemente, se paralizarían ante el desmadre político que se armaría por la guerra de poderes.

Es difícil entender la falta de patriotismo, la falta de índole democrática en la llamada izquierda caviar que, ante la pérdida del control de algunos ministerios, pretende adelantar las elecciones nacionales y poner en vilo a la democracia —que avanza hacia su quinta elección nacional sin interrupciones— y a la economía de mercado, que ha reducido pobreza y ha engrosado a las clases medias como nunca.

 

Víctor Andrés Ponce

 
Víctor Andrés Ponce
25 de septiembre del 2017

NOTICIAS RELACIONADAS >

Con adelanto electoral, pierde el fujimorismo

Columna del Director

Con adelanto electoral, pierde el fujimorismo

  A estas alturas parece inevitable una renuncia o una vacancia ...

15 de diciembre
El necesario reajuste fujimorista

Columna del Director

El necesario reajuste fujimorista

No me cabe la menor duda de que el fujimorismo se impondrá al e...

13 de diciembre
La hora del pacto Keiko-PPK

Columna del Director

La hora del pacto Keiko-PPK

  A veces cuando más negra es la noche, más cerca ...

11 de diciembre

COMENTARIOS