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Falta de política en Fiestas Patrias

Columna del director

Falta de política en Fiestas Patrias

28 de Julio del 2017

Más allá del mensaje presidencial

En su mensaje de Fiestas Patrias el presidente Kuczynski no quiso mencionar la polaridad Ejecutivo - Legislativo, que es una de las causas que también explica que el primer año de la administración PPK sea considerado un año perdido. El mayor de los tecnócratas parecía renunciar a las mejores armas de la política para comunicarle al país que varias cosas en las relaciones de los dos poderes políticos iban a cambiar.

Un día antes la administración pepekausa decidió, como se dice, mantenerse en sus trece. Si bien las especulaciones ya no señalaban el relevo de Fernando Zavala de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), sí se hablaba de una posible reforma parcial del gabinete. El jefe de Estado se decidió por un cambio minimalista: movió a Cayetana Aljovín a Energía y Minas y convocó a Fiorella Molinelli a Midis y Ana María Choquehuanca al Ministerio de la Mujer. ¿El gobierno no necesitaba más políticos? ¿La mayoría de peruanos no se pasó todo un año señalando que se necesitaba de más política y más operadores en el gobierno?

Más allá de que el nombramiento de Molinelli desatará algunas tormentas legislativas, justificadas o no, es evidente que el mensaje del jefe de Estado y los actos del gobierno nos indican que todas las cosas siguen igual: un gobierno de tecnócratas que tiene las cosas claras en cuanto a los diagnósticos y propuestas para la economía y la reforma del Estado, pero absolutamente incapaz de entender cuál es la lógica de la política en la democracia. Sobre todo con un gobierno dividido, en el que el Ejecutivo corresponde a la tercera bancada del Legislativo, frente a una mayoría absoluta opositora del fujimorismo.

Una de las expresiones de esta falta total de política está en la manera cómo en el mensaje de Fiestas Patrias se ignoró la convulsión del sur del Perú. En esta área se ha bloqueado a las principales minas del Corredor Minero del Sur —que abarca a los proyectos que producen el 60% del cobre—, se amenaza con derribar la reforma meritócratica en la docencia, se ha paralizado la industria del turismo y el gobierno central se enfrenta con los gobiernos regionales en cuanto a los descuentos a los “docentes huelguistas y violentistas”.

¿No era importante enviar un mensaje de autoridad a quienes bloquean carreteras y a las autoridades regionales que ceden al chantaje de la violencia? ¿No era necesario anunciar que detrás del Movadef estaba Sendero Luminoso, y que los maestros agrupados en el Conare tienen vínculos con estos sectores? ¿No se percatan de que si el extremismo triunfa en el sur, de alguna manera, estaríamos frente a una nueva especie de legitimación del maoísmo de los ochenta? Muy grave. Resulta increíble que en el Ejecutivo no perciban estos escenarios complicados.

En síntesis, un gobierno tecnocrático que no parece renunciar al libreto que viene aplicando desde hace un año. Sin embargo, también existe espacio para el optimismo. El mensaje presidencial de Fiestas Patrias flotó por encima de las polarizaciones y los desencuentros del último año, y los evitó con tino y propiedad. De otro lado, después de la segunda cumbre PPK - Keiko Fujimori, en el Ejecutivo parece evitarse cualquier cruce verbal con la oposición, como si se entendiera que existe el legítimo derecho de una fuerza política a subrayar su papel opositor. Por ejemplo, no se le respondió a Keiko cuando ella solicitó al gobierno que se repusiera a las procuradoras. El asunto fue rápidamente superado. Y Fernando Zavala acaba de informar que mantiene comunicación con José Chlimper de Fuerza Popular.

En todo caso, en estas Fiestas Patrias solo nos queda invocar que la Providencia ilumine al Ejecutivo con las mejores artes de la política. De lo contrario, estamos en serios aprietos.

 

Víctor Andrés Ponce